UN REQUIEM ALEMÁN CONSOLADOR EN EL PALACIO EUSKALDUNA

“Requiem Alemán” de Brahms. Solistas: Marta Matheu (s); Detlef Roth (bar). Orfeón Pamplonés y Orquesta Sinfónica de Bilbao. Director : Gunter Neuhold. Euskalduna 7-III-13

Aludiendo a  bienaventuranzas, al sosiego espiritual y alejándose de textos sacros, el Requiem de Brahms rebosa lirismo, ese mismo que el Orfeón Pamplonés mostró con un trabajo bien resuelto. La agrupación navarra mostró muy claramente la diferenciación entre sus cuerdas vocales, con un canto sin amalgamiento entre ellas  y una labor final meritoria sobre todo de las sopranos. Mostró concentración y obediencia a la batuta del maestro  Neuhold, siempre  clara y aglutinadora y el Requiem resultó de gran altura. Destacó la soprano Marta Marheu en su única intervención, pero en la que su texto fuera el más lirico y delicado. La soprano catalana enseñó una voz fácil en el registro alto y acorde a la fina melodía que interpretaba exhibió una fina musicalidad. El barítono alemán Roth cantó con voz agradable y con un color de voz lírico, bastante atenorado lo que propició que su fraseo fuera claro e inteligible. Finalmente podríamos decir que la calidad de la Sinfónica de Bilbao no se puede ceñir a la interpretación de una obra tantas veces ejecutada por ella,  por  lo que su excelente versión entra dentro de la norma que cabía esperar.

 


PROGRAMA SACRO de la Sinfónica de Esukadi

Stabat Mater de Arriaga y Stabat Mater de Rossini. Solistas: Carmen Romeu (s); Adriana di Paola (m); Shi Yiije (t); Savio Sperandio (B). Orquesta Sinfónica de Euskadi. Palacio Euskalduna 5-III-13

Volvió a sonar en Bilbao la pequeña joya del Stabat Mater de Arriaga. No suele ser frecuente su audición, pero la Sinfónica de Euskadi ha querido ejecutarla acompañada del coro masculino del Orfeón Donostiarra en el que se lució el grupo de tenores. A continuación, vendría la otra joya, o sea, el Stabat Mater de Rossini  con el coro guipuzcoano ya al completo. El director José Miguel Pérez Sierra demostró que conocía bien la obra del genio de Pésaro y fundamentado en la solidez de la Sinfónica de Euskadi ofreció una lectura brillante, bien marcada y no exenta de logrados momentos pianísimos. El cuarteto vocal, sin ser sobresaliente, cumplió bien su cometido. La soprano valenciana Romeu cantó con potencia y afinación, así como la mezzo siciliana Di Paola que enseñó un bello color de voz. Ambas nos depararon un muy conjuntado y bello dúo cantado con delicadeza. El tenor chino Yiije resolvió perfectamente su conocida y difícil aria abordando con absoluta seguridad el agudo y el bajo brasileño Sperandio se distinguió por tener una voz  sonora y extensa. Tal vez  habría que preguntarse si el Orfeón Donostiarra es el apropiado para cantar este tipo de obras, ya que sus intervenciones gozaron de vibrante sonoridad en unas obras de sacra factura. Ahora bien el fragmento final, la fuga en  “In Sempiterna saecula” no puede estar más lograda si no se atesoran su calidad  y musicalidad.


BINOMIO ACERTADO en el cocierto de la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Tobalina

Musika-Música. Recital de Canto .Solista: Olatz Saitua (s).Eugenio Tobalina (guitarra). Obras de Rodrigo, Tárrega y Falla. Palacio Euskalduna.3-III-13

 

Hay ocasiones en las que la orquesta suele  tapar la voz, otras en las que el instrumento musical acompañante resta protagonismo al cantante y más aún, hay orquestas que les hacen duplicar su volumen vocal debido a su sonoridad  en la ejecución. De ahí que  nos alegremos al toparnos con un binomio tan equilibrado como el formado por la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Eugenio Tobalina. La clara voz de la bilbaína se movió muy cómoda en todo momento, su dominio vocal se hizo muy evidente y sus intervenciones rezumaban un aroma ligero y grácil. El delicado sonido de la guitarra de Tobalina  formaba un maridaje perfecto con la suavidad del canto de la soprano que gracias a su depurada técnica daba la impresión de que no se esforzaba al cantar. Hasta ofreció al final una canción melismática que la adornó sin exageración  y con gran musicalidad. Un binomio acertado en cuanto a sonoridad, conjunción y adecuación a un bonito programa


DOS VOCES POTENTES para romanzas de zarzuela

Musika-Música. Romanzas de Zarzuela. Solistas: Carmen Solís (s); Abdeka Gorrotxategi (t).Euskalduna 2-III-13
Para salvar una gran orquesta como la catalana del Vallés compuesta por un gran número de músicos y una altisonante sonoridad, se requerían dos voces potentes y voluminosas. Afortunadamente las tuvimos en la soprano  extremeña Carmen Solís y en el tenor vizcíno Andeka Gorrotxategi. Ambos se entregaron con un programa generoso y si la voz de la soprano llegaba cálida y aterciopelada, la del tenor se mostró brillante y bañada en un acero bien templado. No hubo notas extremas y ambos se movieron entre el Sol y el LA en el registro agudo, pero  tampoco  suele ser normal encontrarse con la hermosura del registro grave y  central que ambos atesoran y ni mucho menos hallar cantantes con  el squillo y la seguridad  en algún que otro SI bemol que el tenor Gorrotxategi nos obsequió. Escuchamos dos voces exuberantes que pudieron rivalizar con la orquesta del Vallés cuyo director Rubén Gimeno atendió a su conjunto y no tanto en su inmisericordia hacia los cantantes. La bonita serata ofreció un amplio abanico de las romanzas más conocidas de la zarzuela a través de dos voces potentes si bien la del tenor más atractiva y brillante.

INTIMISMO EDULCORADO del requiem de fauré

Musika-Música. Requiem de Fauré. Solistas: Sylvie Wermeille (s); Fabrice Hayos (bar). Ensemble vocal Lausanne y Orquesta Sinfonía de Varsovia.Director: Michel Corboz. Palacio Euskalduna 1-III-13

Que el bello Requiem de Fauré tenga un carácter intimista no quiere decir que también se deba interpretar con un excesivo  color a pastel o de un modo demasiado plano. Es lo que nos pareció este Requiem dirigido por el maestro Corboz. Resulta hasta lógico que resultara así porque en un coro compuesto por una treintena de voces  la tendencia  en el canto es hacia lo suave y delicado .Además, un coro va evolucionando y es normal que cambien las voces con lo que la  calidad del conjunto también varía. En cambio los músicos polacos continúan manteniendo el nivel de exquisitez que han demostrado en anteriores comparecencias y además, la compañía del órgano que atesora el Euskalduna ha servido para reforzar el color sacro de la melodía. Si los solistas hubieran mostrado cierta calidad vocal, la obra hubiera salido ganando muchos enteros, pero en la versión que nos ocupa no se ha cuidado ese aspecto y tanto la aniñada voz de la souberette Sylvie  Wermeille, como la muy limitada del barítono Fabrice Hayoz, no ayudaron a que la interpretación en general alcanzara el nivel esperado.


RUMBO AL DIVISMO del tenor Celso Albelo

Recital de Canto. Solista: Celso Albelo (t);y Virginia Wagner   (S); Juan Francisco Parra (piano). Obras de Donizetti, Verdi, Massenet, Chapí, Penella,Sorozabal etc. Teatro Gayarre Pamplona 28-II-13
El tenor canario Celso Albelo está logrando con sobrados méritos y a marchas forzadas encaramarse en lo alto de la cima del canto. Se podría debatir sobre el volumen y la potencia de su voz, pero la belleza de su color vocal, la delicadeza de su canto o la técnica que posee no admiten discusión. Es tal el dominio  y control con el que se exhibe, tan atractiva su  exquisita sensibilidad  y  tan llamativo el fino arte con el que se explaya al cantar, que le  sitúan en lo más alto del canto. Es un artista porque se divierte con lo que hace, porque juega con su voz como desea, porque le da lo mismo  apianar a media voz, que filar de manera imperceptible o que abordar con seguridad y rotundidad un precioso y preciso Do de pecho. Cantar junto a él como sucedió con la soprano Virginia Wagner, significa cantar con el hándicap de hacerlo  a sabiendas que un maremoto te va a engullir. El maremoto lleno de arte, con el peso que supone ser comparado con el maestro y paisano Kraus, tiene también nombre canario, Celso Albelo.

CONCIERTO A MEDIDA para la Sociedad Coral

“Carmina Burana” de C.Orff. Coral de Bilbao y Orquesta Musikene. Solistas: Elena Barbé (s); Ariel Cruz (f); Jose Manuel Diaz (bar). Teatro Arriaga 24-II-13
En primer lugar la concentración que mostraron los jóvenes instrumentistas de Musikene, el ánimo con el que abordaron la obra de Carl Orff y luego la satisfacción final por una labor bien realizada con la brillante colaboración de la Coral de Bilbao, caracterizó el concierto del Arriaga. El aplomo y la seguridad e la Coral en una obra que desde hace tiempo exhibe como una de sus banderas interpretativas hizo solemne una obra siempre llamativa. La preparación y disciplina de la joven orquesta bajo el mando del maestro Jesús Echeverría  evidenció claramente la valía de una agrupación llamada a más logros. Nos gustó mucho la firme  y segura voz del barítono José Manuel Díaz, muy bien y limpio en el tenso registro alto que contiene su parte. Nos gustó también la finura en el canto de la soprano Elena Barbé, aunque  a veces pecara de exceso en el canto pianísimo. La p articipación del falsetista Ariel Cruz fue escasa ya que se le privó de varias intervenciones al ser también una versión reducida de la obra y que en principio es una parte escrita para tenor que pueda abordar notas altas extremas. Un concierto a medida de la Coral y visto el resultado, también de la joven orquesta.

GRANDIOSIDAD VOCAL

“Les Vepres Siciliennes” de G.Verdi. Reparto:Lianna Haroutourian (s); Gregory Kunde (y); Vladimir Stoyanov (Bar); Dimitri Ulyanov (b);Coro de la Opera de Bilbao y Orquesta Sinfónica de Euskadi. Director de Escena Davide Livermore. Director <Muiscal: John Mauceri.Palacio Euskalduna 16-II-13

En esta ópera de Verdi, contamos con tres de las voces más sobresalientes que han aparecido ante nosotros desde hace tiempo y además un polémico montaje. A la representación el aficionado debería asistir ante todo para escuchar la voz del tenor Gregory Kunde, el norteamericano que pasó por el Coliseo Albia casi inadvertido en el año mil novecientos noventa y siete. De aquel tenor ligero-lírico queda el recuerdo, pues ahora se le aprecia el timbre de voz de gran tenor lírico, con un timbre bellísimo en las notas altas, absoluta facilidad y  una seguridad aplastante en ese registro alto. No terminan ahí sus atributos ya que Kunde es un gran actor que muestra aplomo y saber estar en escena. La verdad es que resultó una delicia escucharle cantar y consideramos un gran acierto su nueva presencia en Bilbao.

A su zaga, con gran figura escénica y una voz rotunda y hermosa  hay que situar al bajo Dimitri Ulyanov. Hacía tiempo también que no escuchábamos una voz tan notable en la cuerda de bajo. La voz del ruso sonó envuelta en terciopelo, mórbida, oscura y con gran volumen.

Cerró el trío estelar la soprano armenia Lianna Hroutourian, la cual  enseñó una voz admirable en potencia y volumen. Además, gustó su canto al que acompañó de un gesto a la antigua, con la cabeza hacia atrás y el pie izquierdo adelantado y gustó aún más la delicadeza de su línea de canto que fue tan bella.

En un escalón más bajo, pero sin restarle méritos, se situó el barítono Vladimir Stoyanov. Lo situamos en una grada inferior no porque no cantara bien, sino porque su atenorada voz no atesora la calidad y hermosura de las otras tres mencionadas. Al principio, nos dio la impresión  de que al coro no le hacía gracia cantar en francés, sin embargo mejoró mucho a medida que avanzaba la obra y terminó por moverse muy bien en escena y cantar como acostumbra.

El maestro John Mauceri, demostró veteranía y sin demasiados gestos llevó la obra a buen término. No así el director de escena, de quien únicamente comentaremos que en arte, en música particularmente, no es conveniente herir sentimientos de parte del público, ni ser protagonista de algo que ya existe por mucho que intente imitar el pensamiento del autor.

 


CANTO DE SALÓN

Recital de canto. Solista: Anna Bonitatibus (m).Marco Marzocchi (piano). Obras de Rossini. Teatro Arriaga. 11-02-13

 

La mezzo Bonitatibus no eligió su terreno favorito, que es el de la coloratura, para presentarse en Bilbao. Confeccionó un programa a base de canciones de los “pechés de vieillesse” de Rossini tan inusuales de escuchar y  tan  llenas de expresividad e intencionalidad. La bella voz de la mezzo italiana corrió por la sala como los andanti que cantaba, suave y dulcemente. Su control vocal se nos hizo perfecto, como minuciosa nos pareció la intensidad de su canto. Su exquisita técnica le impedía cantar una nota incolora  y su medida sonoridad fue la justa en cada momento. Tal vez no fuera un recital a gusto de todos los asistentes, pero fue un recital difícil porque se necesita una emisión vocal fácil y un alma de artista para lograr la atención. Tal vez tampoco nos convenciera su fraseo en francés, a veces poco claro, pero lo suplió con la gracia, con el gesto y en todo momento con una perfecta afinación en su canto. Es cierto que hubiéramos preferido admirar su arte escuchándola  interpretar a Haendel o Vivaldi o al mismo Rossini, pero en arias de agilidad, no obstante nos quiso obsequiar con canciones de salón y dejar su sitio a su buen pianista acompañante Marco Maerzocchi para que también se luciera.


TOSCA BAJO EL CLERO

“Tosca” de G. Puccini. Reparto: Violeta Urmana (s); Massimo Giordano (t); Falf Struckmann (bar); M. A. Zapater (b); Vicenc Esteve (t); Valeriano Lanchas (b); Jose Manuel Diaz (bar); Leyre Mesa (s). Coro de la Opera de Bilbao y Coro Infantil de la Sociedad Coral. Orquesta Sinfónica de Bilbao. Director de Escena: Nuria Espert y Marco Gandini. Director Musical: Bertrand de Billy. Placio Esukalduna 19-I-13.

Conocíamos ya la producción, en su día atrevida, concebida por Nuria Espert y reiteramos la opinión de  la grandiosidad y belleza clásica de su escenografía.  Naturalmente ya no sorprendió tanto la presencia de Scarpia como un clérigo en aquella poderosa Roma de mil ochocientos. Continuar leyendo


Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar