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PROGRAMA SACRO de la Sinfónica de Esukadi

Stabat Mater de Arriaga y Stabat Mater de Rossini. Solistas: Carmen Romeu (s); Adriana di Paola (m); Shi Yiije (t); Savio Sperandio (B). Orquesta Sinfónica de Euskadi. Palacio Euskalduna 5-III-13

Volvió a sonar en Bilbao la pequeña joya del Stabat Mater de Arriaga. No suele ser frecuente su audición, pero la Sinfónica de Euskadi ha querido ejecutarla acompañada del coro masculino del Orfeón Donostiarra en el que se lució el grupo de tenores. A continuación, vendría la otra joya, o sea, el Stabat Mater de Rossini  con el coro guipuzcoano ya al completo. El director José Miguel Pérez Sierra demostró que conocía bien la obra del genio de Pésaro y fundamentado en la solidez de la Sinfónica de Euskadi ofreció una lectura brillante, bien marcada y no exenta de logrados momentos pianísimos. El cuarteto vocal, sin ser sobresaliente, cumplió bien su cometido. La soprano valenciana Romeu cantó con potencia y afinación, así como la mezzo siciliana Di Paola que enseñó un bello color de voz. Ambas nos depararon un muy conjuntado y bello dúo cantado con delicadeza. El tenor chino Yiije resolvió perfectamente su conocida y difícil aria abordando con absoluta seguridad el agudo y el bajo brasileño Sperandio se distinguió por tener una voz  sonora y extensa. Tal vez  habría que preguntarse si el Orfeón Donostiarra es el apropiado para cantar este tipo de obras, ya que sus intervenciones gozaron de vibrante sonoridad en unas obras de sacra factura. Ahora bien el fragmento final, la fuga en  “In Sempiterna saecula” no puede estar más lograda si no se atesoran su calidad  y musicalidad.


“Ermione” otra de las óperas olvidadas de Rossini

La ópera “Ermione” tardó cien años despues de la muerte de Rossini en verse escenificada tras su estreno. Se trata de una ópera en la que caben cuatro tenores y lo estrenaron los cuatro que habían participado en la ópera anterior,es decir, en “Ricardo e Zoraida”. De esta  manera, Andea Nozzari  encarnó el rol de Pirro, el tenor David encarnó a Orestes y los segundos cantantes, ambos comprimarios, Cicimarra y Chizzola, cantaron los papeles de Pilade y Attalo respectivamente.

Se trata de una de las óperas más subestimadas de Rossini. Es cierto que musicalmente no todo está en el mismo nivel de calidad, pero para empezar, cuenta con una historia creíble,  bien escrita y, aún más importante: con cuatro personajes centrales de gran alcance como son : la trágica Andrómaca que pasa la mayor parte de la ópera lamentando la ausencia de su marido, el traidor Pirro cuyas acciones causan la mayoría de las turbulencias, el amoroso Orestes que es manipulado por su amor a Ermione para matar Pirro y, por último, Ermione despreciándose a así misma. Continuar leyendo


Zelmira: una de las óperas olvidadas de Rossini

Gioachino Rossini  fue el primero en escribir la coloratura sobre el papel, es decir, el primero en escribir las agilidades que debía cantar el intérprete, rompiendo así con el yugo del canto ad libitum de los castrati. Para ello, contó con una serie de tenores, de sopranos y de mezzos que le sirvieran para interpretar sus deseos y al mismo tiempo crear óperas de distinto estilo. Por ejemplo, se valió del sevillano Manuel García (1775-1832), que como se sabe, estrenó el papel del conde en “El Barbero de Sevilla” , del francés Adolphe Nourrit (1775-1832) y de Giovanni David (1790-1864) para que cantaran sus óperas ligeras. Por el contrario, dispuso de las voces de Andrea Nozzari (1875-1832), de Napoleone Moriani  (1808-1878) y de Gilbert Duprez (1806-1896) para las óperas más dramáticas.Varias de sus óperas, sobre todo las que compuso en Nápoles, es decir, las del estilo serio, contienen verdaderas pugnas vocales entre tipos diferentes de voz y si lo normal es que la competencia fuera entre dos cantantes, no es raro encontrarnos con un Rossini que tuvo la novedad de escribir en una misma ópera para cuatro y hasta cinco tenores (Otello).

Una de las óperas en las que se exige la presencia de dos tipos de tenor es en la ópera “Zelmira”, estrenada en el Teatro San Carlo de Nápoles en 1822. En ésta ópera, Continuar leyendo