RECITAL HOMENAJE A ARRIETA

Recital de Canto. Solistas: Sabina Puértolas (S); Rubén Fernández Aguirre (Piano), Obras de Emilio Arrieta y Alberto García Demestres. Teatro Arriaga 2-XII-21.                                           

Toda la Música | Sabina Puértolas y Rubén Fernández Aguirre rinden tributo en el Teatro Arriaga a la figura y música de Emilio Arrieta

Al cumplirse los doscientos años del nacimiento del compositor Emilio Arrieta, el binomio artístico formado por la soprano Sabina Puértolas y el pianista Rubén Fernández Aguirre le rindieron tributo en el teatro Arriaga. Tal como explicó el pianista dirigiéndose al público, como a él le gusta, el recital abarcó canciones italianas escudriñadas en bibliotecas y archivos. La soprano abordó las primeras guardando su estilo, es decir, acordes a la ligereza del timbre de su voz. No siempre fue así ya que las canciones más dramáticas como por ejemplo “Remembranza” o “In Morte d´una bambina” requerían otro tipo de voz con más cuerpo vocal y pasión. Nos gustaron los arreglos de la suite para piano de los temas conocidos de “Marina” que Carlos Imaz compuso ya hace algún tiempo. A la hora de cantar las canciones españolas, la soprano navarra estaba tan atenta al atril de las partituras que en ningún momento miró al público y su actuación nos pareció un ensayo normal en un estudio. Es probable que, en el foyer del teatro, su actuación hubiera tenido otro cariz tanto en la potenciación de su voz como en la acogida del respetable y el aforo más reducido. Sabina Puértolas puso alma en su interpretación y confeccionó bellos filados y un canto general afinado, pero se le apreció algo justa al abordar las notas altas a las que acudía retorciéndose sobre sí misma. También se vivió un estreno absoluto, ya que, aprovechando el homenaje a Arrieta, el polifacético artista Alberto García Demestres nos ofreció “Los Cisnes en Palacio” un racconto en boca de la reina Isabel II, caracterizado por el excelente acompañamiento al piano de Fernández Aguirre y el canto recitado con ardor por parte de la soprano.


VISITA MUSICAL GUIPUZCOANA

“Stabat Mater” de A.Dvorak. Solistas: Tanya Durán (S); Cristina del Barrio (M); Beñat Egiarte (T); David Cervera (B). Orquesta Musikene y Orfeón Donostiarra. Dirección Musical: José Antonio Sainz Alfaro. Teatro Arriaga 21-XI-21.  

'Stabat Mater' en Bilbao

 Para juzgar el Stabat Mater de Dvorak interpretado por la joven Orquesta de Musikene y por cuatro cantantes sin demasiada experiencia, debemos ser un tanto comprensivos con las exigencias. Esta maravillosa obra coral de Dvorak ha sido cantada por numerosos coros y voces que le han dado su verdadero esplendor. El maestro Sainz Alfaro vino al teatro Arriaga con el soporte siempre de garantía de su Orfeón. Ello hizo que su atención se centrara en la lectura que hacía la orquesta ya que sabía la calidad y obediencia que le proporcionaría el conjunto vocal. El Orfeón Donostiarra, con la obra perfectamente ensayada y con las maneras gestuales tan originales ya sabidas de su director, ofrecieron una versión válida. Cantó con gusto y musicalidad. En el primer movimiento, el tenor Beñat Egiarte enseñó una voz limpia, algo tensa cuando accedía a la zona alta, pero de un timbre de agradable color ligero. El coro reflejó luego el aire fúnebre del tercer movimiento con la gravedad requerida y en el cuarto, el bajo Daniel Cervera agradó por la rotundidad de su extensa voz al cantar “Fac ut ardeat cor meum”. Hasta el noveno movimiento no pudimos escuchar con claridad la voz de la mezzo segoviana Cristina del Barrio al cantar el “Inflammatus”. Nos sorprendió la ligereza y claridad vocal en la mezzo y aunque mostró musicalidad y gusto, apenas apreciamos el color de su tipología vocal. En cuanto a la orquesta, preocupada en leer la partitura con corrección, careció de matices en los detalles y apenas atendió las órdenes del maestro cuando este le indicaba bajar de intensidad o llegar al pianísimo. Sainz Alfaro logró captar y dominar con autoridad el amplio final de obra con un “Amén” fugado y complicado, que puso la guinda a  esta obra de tanta calidad musical.


MUSICALIDAD Y DESTREZA VOCAL

Recital “Cartas a Bach”. Solistas: Noa (cantante); Gil Dor (Guitarra); Gadel Serl (Persusión y batería) Or Lubianiker (Bajo). Teatro Arriaga.Bilbao 15-XI-21 

Noa actúa este lunes en el Teatro Arriaga. /E. c.

Nos hubiera gustado más aún si la cantante israelí Noa hubiera evitado el micrófono en su concierto. Sin embargo y paradójicamente, le sirvió para matizar con claridad los diferentes efectos sonoros que produjo con su homogénea voz. Esos ecos, filados y sfumaturas de su canto es probable que no se hubieran percibido con la nitidez con la que los escuchamos. La artista Achinoan Nini, conocida como NOA, mostró a lo largo de su variada actuación un absoluto dominio técnico de la voz y sobre todo un enorme sentido musical. Esa musicalidad que la hacía capaz de una perfecta afinación y la destreza de no solo cantar sino percutir con endiablado ritmo los timbales o silbar sin mácula. Aunque el concierto anunciaba “Letters to Bach”, la mayor parte de lo ofrecido se refirió a temas de Jazz e incluso homenajeó a Joaquín Sabina con una hermosa canción y a Joan Manuel Serrat con otra no menos bella. Las canciones provenientes de la música de Bach sirvieron para reflejarnos su agilidad vocal, la destreza en la modulación de su voz y alardear con picados y escalas de gran efecto. Cantó arropada por tres grandes músicos israelís, el guitarrista Gil Dor, quien siempre la acompaña, el bajo Lubianiker y el excelente batería Gadel Serl con quienes la comunión musical fue perfecta. Como cierre de su recital sorprendió con la canción “Txoria,Txori” de Mikel Laboa acompañada por el público, quien para despedirla, se puso de pie con unánime, emocionada y cerrada ovación.


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LA BOS CON VERDI Y WAGNER

Concierto de la BOS, Solistas; Lester Lynch (Bar); Obras de Verdi y Wagner. Orquesta Sinfónica de Bilbao. Dirección Musical: Erik Nielsen. Bilbao 4-XI-21. 

 

              

Una cierta lentitud al interpretar la Sinfónica bilbaína la obertura de La Forza del Destino de Verdi, le proporcionó por el contrario una mayor majestuosidad. Además, el maestro Nielsen quiso que los silencios en la obra fueran algo más largos en la búsqueda de un mayor efectismo. Por otro lado, cuando la BOS ejecutó la marcha triunfal de Aida se lucieron las dos trompetas por su limpieza y vibrante sonoridad, lo que fue destacable. Agradó no solo que en el programa figurara la famosa pieza verdiana, sino que al estar la formación encima del escenario y no cobijada en el foso, la luz musical proyectada resultó resplandeciente. El programa incluía la voz del barítono Lester Lynch cuya participación fue mucho más destacada en Wagner que en Verdi. En efecto,a su “Pietá, Rispetto, Amore” de la ópera Macbeth, le faltó fuerza, le faltó la gravedad de un barítono más dramático. La voz de Lynch es lírica, con un timbre atenorado y lo comprobamos de nuevo en el “Credo” de Yago de la ópera Otello en el que careció de profundidad y de una mayor extensión vocal. Sin embargo, su voz se acopló perfectamente a Wagner en el “Adios de Wotan” de la ópera La Walkiria a la que el maestro Nielsen extrajo con destreza su esencia lírica y fina. La voz de Lynch acolchada por ese lirismo y un acompañamiento orquestal suave sonó expresiva y de sentida intencionalidad.


EL CANTO DE UNA DIVA

Recital de Canto. “Winterresie” de Franz Schubert. Solistas: Joyce Di Donato (M); Craig Terry (Piano). Teatro Arriaga Bilbao 1-XI-21.

Habría que indicar en primer lugar, el éxito del teatro Arriaga al ofrecernos un concierto de tan gran nivel. La comparecencia de la mezzo Joyce Di Donato para interpretar el segundo de los ciclos de Franz Schubert, Winterreise, ya definía el acontecimiento de antemano. Acorde al monodrama del amor perdido, en este caso el de una protagonista, con el escenario de luto y el arrebatador silencio general del auditorio, la artista norteamericana explayó su inmenso arte canoro cantando el ciclo entero y deshojando apaciblemente la poesía escrita por Wilhelm Muller. Apoyándose teatralmente en la lectura de los variados y múltiples textos de la obra, le bastó la magia de su limpio fraseo, la elegancia de su línea de canto, la perfecta afinación y una voz extensa de mezzo lírica, para convertirse en inexorable centro de atención. Su voz mórbida en el centro y fácil en las notas altas, demostraron su control técnico y ya bien cerrando sus ojos o bien con la mirada lejana, emergía la expresividad que no le otorgaban los brazos que sostenían los textos. Las notas colgaban ingrávidas en su interminable legato y con una medida precisa del silencio musical, logró arrebatarnos. Muy pocas veces se ha visto tan gran compenetración entre voz y piano, tanta finura por ambas partes, tanto entendimiento. Craig Terry casi tuvo la importancia de la cantante y su arte nos explicó perfectamente los estados de ánimo de la intérprete proporcionándonos imágenes y elementos del ánimo de la errante. Winterreise exige intelecto y un gran poder interpretativo, pues es siempre desafiante y de ahí que el artista o la artista que cante esté aceptando un gran reto. Joyce Di Donato nos regaló una memorable tarde.


HAT TRICK DE SOPRANO

“Los Cuentos de Hoffmann” de Jacques Offenbach, Reparto: Jessica Pratt (S); Michael Fabiano (T); Elena Zhidkova (M); Simón Orfila (B-Bar); Mikeldi Atxalandabaso (T); Jose Manuel Diaz (BAR); Moisés Marin (T); Fernando Latorre (BAR); Gexan Etxabe (BAR); Dirección de Escena: Vincent Huguet. Dirección Musical: Carlo Montanaro. Bilbao 23-X-21.

                                        

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Lo habitual en esta ópera de Offenbach es que los papeles protagonistas de soprano sean interpretados por cantantes diferentes, ya que los roles de Olimpia, Antonia y Giulietta, así como el de Stella del final de obra, requieren voces diferentes. El autor pretendía que fuera una única soprano la que cantara cada personaje. Esto último se consigue cuando una artista de capacidades vocales y técnicas depuradas acepta el desafío. La soprano Jessica Pratt fue capaz de mostrar sin escollo la coloratura requerida por el papel de la muñeca Olimpia. No es que se moviera y gesticulara como una muñeca autómata, pero a su manera, se movió con gracia, sobre todo, cantó con absoluta y precisa afinación, limpios picados y escalas. En el papel de Antonia que está escrita para una voz menos ligera, se desenvolvió con gran lirismo como lo demostró en el aria “Elle a fui la tourterelle” (Ha huido la tortolita). Finalmente, en el papel de Giulietta, cantado normalmente por una soprano más dramática o incluso una mezzo, tampoco nos puso en cuestión su calidad y dominio escénico. Un “Hat Trick” de mérito el de Jessica Pratt, salvando un reto para una cantante que se adaptó perfectamente a roles tanto de coloratura como de lirismo o dramatismo. El tenor Michael Fabiano no se mostró tan brillante. Nos enseñó una voz que se emite con fuerza, sin facilidad y con un notorio cambio de su timbre en la zona de paso. En efecto, su voz adquiría brillantez al pasar a la zona alta, mientras que en el recitado o en las notas centrales no tenía luz. Esa misma tensión en su canto nos impidió gozar de un trabajo que resulta siempre exhaustivo en un tenor. De la misma manera que Offenbach pretendía una sola cantante para los papeles femeninos, los cuatro villanos fueron interpretados por el bajo Simón Orfila. El cantante menorquín personificó el mal con gran presencia escénica, con la gravedad requerida en lo vocal y se mostró absoluto dominador de las escenas en las que apareció. Nos gustó la voz y la labor moderada de la mezzo Elena Zhidkova. Nos gustó su canto controlado y la elegancia de su línea y nos gustó su conjunción con la soprano en la famosa “Barcarola” del tercer acto. Citemos también el excelente trabajo de Mikeldi Atxalandabaso, el tenor que con su voz clara y brillante supo dar vida a sus diferentes personajes llenando él solo la escena y captando la atención del respetable encarnando a Frantz. Elogios también para el tenor Moisés Marín quien hizo el rol del inventor Spalanzani con viveza y voz brillante. En realidad, todos los segundos papeles estuvieron bien cubiertos tanto vocal como escénicamente y no podemos dejar de citar a José Manuel Diaz como Crespel el padre de Antonia, bien caracterizado, solvente y resolutivo en su canto ni a Fernando Latorre, otro barítono garantía de lo que se le adjudica cantar. En cuanto a la producción proveniente de Burdeos, no hubo ni taberna, ni salón de fiestas en Venecia ni nada parecido. Se nos ofreció una representación tendente a lo lúgubre, entre panteones y féretros y hasta el coro, el gran coro de Bilbao,cantó demasiado agrupado, sin libertad de movimientos, sin eufórica embriaguez Aplauso para el maestro Carlo Montanaro al mando de la Sinfónica de Bilbao por el trabajo general en una obra que nos tuvo en la sala más de tres horas y media por la lentitud en preparar las escenas y por los diferentes descansos soportados.


RECITAL POST-STAGE

Recital de Canto. Solistas: Pretty Yende (S); Michele D´Elia (Piano). Obras sde Bellini, Donizetti, Rossini, Liszt. Palacio Eiskalduna 9-X-21.

Un recital de la soprano Pretty Yende abrirá la 70 temporada de ABAO, en octubre

Demos la bienvenida a los conciertos On Stage y Post On Stage, deseando su continuidad, para poder escuchar a nuevos artistas del canto, ya que los que nos visitan en la temporada, casi todos son viejos conocidos. En este nuevo recital, llamémosle post on Stage, nos visitó la soprano sudafricana Pretty Yende que lleva algún tiempo ya llamando a las puertas de la fama. Su voz clara, de limpio timbre sonó graciosa en la “Conocchia” de Donizetti. Luego,cambió radicalmente de estilo y nos ofreció la escena de la locura de Linda di Chamounix con una facilidad pasmosa en la emisión de la voz y una gran comodidad en el canto en alta tesitura. Siguió con hábil canto la larga aria del “Viaggio a Reims” en la que mostró la verdadera capacidad de su agilidad en la coloratura. A nuestro entender las siguientes canciones de Liszt no iban acordes a su timbre de voz y mientras el piano de Michele D´Elia se hacía notar con evidencia, a la soprano le faltaba un mayor peso vocal en el legato para una mayor gravedad y profundidad del recitado. En general el canto de la soprano Yende brilló por una precisa afinación y eso es meritorio al cantar sobre todo sin portamentos y además la voz no tuvo problemas en correr con facilidad, pero esas canciones de Liszt apagaron los ánimos del auditorio que estaba disfrutando con Donizetti y Bellini. Tras la interpretación de “La Meditation” de la ópera Thais impecable en la ejecución del maestro D´Elia, culminó el recital con la hermosa aria “Ah non credea mirarti” de La sonámbula de Bellini y la posterior cabaletta “Ah non giunge uman pensiero” que resultó un tanto académica. Cierto que su interpretación de esta aria de Bellini no tuvo mácula y las variaciones fueron originales, pero siendo una soprano lirico-ligera, no ofreció en todo el recital una nota sobreaguda (tan solo el DO) y el final de esta aria lo requería. En resumen, nos quedó esa duda de si le faltaba seguridad en alcanzar esas notas sobreagudas que son siempre llamativas en las sopranos ligeras o lírico-ligeras, aunque mostró un buen arsenal de artificios en la agilidad y una gran pureza de timbre en su voz.


RECITAL «IN MEMORIAM»

Recital de Canto en Homenaje, Solistas; Andeka Gorrotxategi (T); Itziar Barredo (Piano=. Obras de Aguirre y Tabuyo Iparraguirre, Sorozabal, Guridi, Usandizaga, Moreno Toroba, Leocavallo. Andres Isasi Eskola.Las Arenas 24.IX-21.

Tamaño de Resultado de imágenes de Itziar BARREDO Y Gorrotxategi.: 320 x 160. Fuente: www.elcorreo.com

Merecido homenaje el organizado en memoria del que fuera primer presidente de la ABAO y tenor solista José Luis de La Rica.  Cumplidos los ciento treinta años desde su nacimiento, una grabación suya recordó su espléndida voz al interpretar el aria Alaré del Mendi Mendiyan de Usandizaga, que luego interpretaría el tenor invitado Andeka Gorrotxategi. La robusta y corpórea voz del tenor de Abadiño recorrió el programa, sin apenas descanso. Arias y romanzas se sucedieron casi sin pausa, algunas de muy alta tesitura y de muy variado estilo de canto. Andeka Gorrotxategi cantó sin afecciones, como es su costumbre, entregando toda su pasión a la pieza cantada, pero salvaguardando poco su voz, cantando a tope en cuanto a volumen y en consecuencia con un resultado irregular. Andeka es un cantante que ha de empujar su brillante voz con fuerza al emitir ya que es un tenor spinto y por ello la fatiga y la inseguridad técnica le pueden acechar. En más de una ocasión hemos insistido en que debe apianar, cantar con menor entrega y potencia y no sólo para dulcificar su línea de canto, sino para el propio descanso de la voz. La siempre excelente compañía al piano de Itziar Barredo no bastó para que el recital fuera del nivel que merecía el homenaje a un destacado amante de la música y de la voz que contribuyó a traer la gran ópera a Bilbao e hizo destacar a la Sociedad Coral.


CANTO DE PLEGARIAS

Letanías a la Virgen d Rocamadour de Poulenc—Misa de los Pescadores de Villervilla de Fauré y Messeger—Cristo en el Monte de los Olivos de Beethoven. Solistas: Iwona Sobotka (S); Airam Hernandez (T); Frederick Jost (B). Orquesta Sinfónica de Euskadi.Dirección: Victor Pablo Pérez. Quincena Donostiarra 21-VIII-21.

Tamaño de Resultado de imágenes de Euskadi Orquesta Quincena.: 307 x 160. Fuente: cadenaser.com

                                                                                                       
La primera obra que correspondía a Poulenc comenzó con el grupo femenino cantando a capella. Las letanías se sucedieron como plegarias en dulce pianíssimo en las que las voces femeninas mostraron absoluto control y susurrante sutileza. Resultó algo más altisonante la siguiente pieza, correspondiente a la Misa compuesta por Fauré y Messesager, con una orquesta ya superior en miembros y el texto en latín y no en francés como la anterior. Fueron dos misas elegíacas con la profundidad que requieren los ruegos de piedad. Las treinta y tres voces femeninas dieron paso finalmente a la aparición del grupo masculino, formando así el orfeón mixto al abordar a Beethoven. Con la orquesta nutrida con metales, viento y percusión, tuvo lugar la llegada del canto. En el trío vocal solista, el inicio del tenor Airam Hernandez con «Jehová» nos indicó de inmediato la calidad de su voz. Una voz lírica redonda, con cuerpo y una llamativa brillantez. Fué una sorpresa muy agradable la participación de este artista tinerfeño y además un lujo para la interpretación de la complicada obra. A su vez, la soprano Iwona Sobotka comenzó su andadura exclamando «Tiembla Tierra» y también mostró una voz de gran sonoridad, amplia y fácil en la alta tesitura. Si fue del agrado la labor tanto del tenor como de la soprano, al bajo Frederick Jost no se le pudo apreciar la suya porque su participación fue muy corta, aunque llamó la atención por la juventud y una voz recia. Apreciamos también la intervención del coro acompañando con sutileza a la soprano (Bienventurados) y luego al tenor cuando cantó «Bienvenido Muerte» con energía y pasión mientras el orfeón, de nuevo, le acompañaba staccato. El final alabatorio fugado, resultó grandioso. El maestro Victor Pablo Pérez estuvo muy centrado en el atril leyendo con detenimiento las partituras, lo que no le impidió gesticular con claridad las pertinentes indicaciones a unos y otros. Excelente velada con tres obras similares en cuanto a fondo a texto y fondo rogativo, novedosas y hermosas.