Archivo de la categoría: Críticas

Canto pianíssimo de la coral de cámara Mozarteum de salzburgo

Coral de Cámara Salzburgo Mozartteum. Obras de Mendelssohn, Bruckner, Mahler , Verdi y  Busto. Iglesia de la Encarnación.Bilbao 25-III-13

Cantar fuerte no es difícil, cantar a media voz es difícil y cantar pianísimo es muy difícil. Cantar a capella, o sea, sin acompañamiento instrumental y además pianíssimo  es algo reservado  para conjuntos corales de gran calidad y dominio de lo que se canta. Lo demostró así el coro de Cámara de Salzburgo cuyos miembros se escudan en la bandera de la Universidad cuando en realidad son auténticos profesionales. No es normal un canto tan dulce, tan conjuntado, tan afinado y unas voces de tan bello color. Las cinco sopranos del conjunto brillaban cada una por separado e incluso una de ellas alardeó de extensión al cantar por encima de sus compañeras en un registro muy agudo. Las jóvenes y frescas voces salzburguesas se colocaban continuamente en lugares diferentes para buscar la perfecta conjunción sonora, Para ello, no hizo falta la intervención del director Herbert Brock, todos sabían su cometido a la perfección. En cuanto al maestro Brock tan sólo tenía que apuntar un par de notas para que cada uno supiera con precisión el tono para cantar su parte. Un alarde de dulzura, de afinación y gusto.


Gallos en el Teatro Campos de Bilbao con Il Trovatore de Verdi

“Il Trovatore” de G.Verdi.Reparto: Ernesto Grisales (t); Maria Rodriguez (s); Ivan Fjiak (bar); Teatro de la Opera Nacional de Odessa. Dirección Musical: Igor Chernetsky. Teatro Campos.Bilbao 24-III-13

Han pasado muchos años desde que el tenor Ernesto Grisales compareció en Bilbao triunfador en el Concurso Internacional de canto. Algunos menos desde que cantara en el Coliseo o en el Arriaga cuando su voz fresca, aunque insegura, era brillante y valiente su actitud. En la actualidad le queda la valentía y la profesionalidad de cantar el rol de Manrico de “Il Trovatore”  sin trampas en el transporte de la partitura. Pero lo que le honraba se volvió en  enemigo y la nobleza de cantar a tono le deparó dos hermosos gallos que todavía andan sueltos por los Campos Elíseos  Ambos Impactaron en el público por su evidencia, aunque no tanto en su colega  la soprano española María Rodríguez inmersa en la inseguridad de su línea de canto y cuya falta de afinación había habituado a nuestros oídos a dar su canto como válido. Se salvó de la quema el barítono Ivan Fjiak, aunque a medias. En su haber apuntamos su buen metal, la extensión de su voz, con un registro alto sólido. En su debe, la falta de modulación y un cierto entubamiento vocal cuando cantaba en el registro central. El coro, nutrido con recias  y maduras voces y vestidos de wikingos cumplió bien. La tónica del conjunto artístico se midió por quién de todos ellos gritaba más y claro, ganó la altisonante y terrorífica sonoridad de la orquesta. La mezzo Tatiana Spasakaia a la que únicamente le sonaban las notas altas con brillantez tampoco pudo hacer nada en el duro combate sonoro.


Cantatas barrocas por Iñaki Fresán

Recital de canto Barroco. Agrupación Lacrimae Consort. Solista : Iñaki Fresán (bar). Director Philippe Foulon. Iglesia de la Encarnación. Bilbao 23-III-13

 

La selección de compositores que figuraban el programa era en principio  atractiva, sin embargo las obras que  el conjunto dirigido por el francés Phjilippe Foulon, resultaron difíciles de asimilar por su monotonía. Salvo el siempre fértil Haendel y las variaciones de la Follía de Vivaldi, el concierto trascurrió anodino y sin la brillantez que el día anterior ofrecieron los músicos checos. El recital contó afortunadamente con la participación del barítono Iñaki Fresán, de quien hemos de decir que el que tuvo retuvo. En efecto, el cantante navarro enseñó como en él es habitual una buena línea de canto en una voz que se mueve cómoda en el registro grave. Incluso podríamos afirmar que el centro de gravedad de esa voz ha descendido un tanto y de ser un barítono puro, ahora se asemeja más a  los Barítonos-Bajos. Sea como fuere, adornó  un concierto en el que las caras y la actitud de sus integrantes no invitaban a arroparles  y menos aún sin una ejecución de gran calidad.


un oratorio joya musical

“La Resurrezione” de Haendel. Solistas: Barbara Soikova (s); Stanislava Mihalcova (s); Silvia Cmugova (m); Jan Ondreika (t); Roman Janal (bar). Director Marek Stryncl. Iglesia de la Encarnación Bilbao 22-III-13

 

Se escuchó en la semana del Arte Sacro que va teniendo lugar en la bilbaína iglesia de la Encarnación la que probablemente es considerada la más hermosa obra de Haendel compuesta en su estancia italiana. El conjunto checo dirigido por el solista de violonchelo Marek Stryncl  fue el encargado de interpretar con gran musicalidad y admirable finura una joya musical en forma de oratorio para placer de los asistentes. Dos sopranos, Barbara Solikova  con una voz de muy agradable  color y exquisita línea y Stanislava Mihalcova, de voz más poderosa aunque menos dulce, se encargaron de llevar el peso interpretativo. De la misma manera, es justo citar a los solistas de oboe Edurad Wesly y Teresa Pavelkova quienes destacaron en sus finas y conjuntadas intervenciones. La elegancia y una gran sensibilidad musical fueron el común denominador del conjunto que contó también con las participaciones del barítono Janal, del tenor ligero Ondreika y de la mezzo Cmugova. La limpia coloratura en los alegros y un bello legato en los adagios haendelianos demostraron el dominio tanto de los solistas como de los instrumentistas de una obra bella y magníficamente ejecutada.


UN REQUIEM ALEMÁN CONSOLADOR EN EL PALACIO EUSKALDUNA

“Requiem Alemán” de Brahms. Solistas: Marta Matheu (s); Detlef Roth (bar). Orfeón Pamplonés y Orquesta Sinfónica de Bilbao. Director : Gunter Neuhold. Euskalduna 7-III-13

Aludiendo a  bienaventuranzas, al sosiego espiritual y alejándose de textos sacros, el Requiem de Brahms rebosa lirismo, ese mismo que el Orfeón Pamplonés mostró con un trabajo bien resuelto. La agrupación navarra mostró muy claramente la diferenciación entre sus cuerdas vocales, con un canto sin amalgamiento entre ellas  y una labor final meritoria sobre todo de las sopranos. Mostró concentración y obediencia a la batuta del maestro  Neuhold, siempre  clara y aglutinadora y el Requiem resultó de gran altura. Destacó la soprano Marta Marheu en su única intervención, pero en la que su texto fuera el más lirico y delicado. La soprano catalana enseñó una voz fácil en el registro alto y acorde a la fina melodía que interpretaba exhibió una fina musicalidad. El barítono alemán Roth cantó con voz agradable y con un color de voz lírico, bastante atenorado lo que propició que su fraseo fuera claro e inteligible. Finalmente podríamos decir que la calidad de la Sinfónica de Bilbao no se puede ceñir a la interpretación de una obra tantas veces ejecutada por ella,  por  lo que su excelente versión entra dentro de la norma que cabía esperar.

 


PROGRAMA SACRO de la Sinfónica de Esukadi

Stabat Mater de Arriaga y Stabat Mater de Rossini. Solistas: Carmen Romeu (s); Adriana di Paola (m); Shi Yiije (t); Savio Sperandio (B). Orquesta Sinfónica de Euskadi. Palacio Euskalduna 5-III-13

Volvió a sonar en Bilbao la pequeña joya del Stabat Mater de Arriaga. No suele ser frecuente su audición, pero la Sinfónica de Euskadi ha querido ejecutarla acompañada del coro masculino del Orfeón Donostiarra en el que se lució el grupo de tenores. A continuación, vendría la otra joya, o sea, el Stabat Mater de Rossini  con el coro guipuzcoano ya al completo. El director José Miguel Pérez Sierra demostró que conocía bien la obra del genio de Pésaro y fundamentado en la solidez de la Sinfónica de Euskadi ofreció una lectura brillante, bien marcada y no exenta de logrados momentos pianísimos. El cuarteto vocal, sin ser sobresaliente, cumplió bien su cometido. La soprano valenciana Romeu cantó con potencia y afinación, así como la mezzo siciliana Di Paola que enseñó un bello color de voz. Ambas nos depararon un muy conjuntado y bello dúo cantado con delicadeza. El tenor chino Yiije resolvió perfectamente su conocida y difícil aria abordando con absoluta seguridad el agudo y el bajo brasileño Sperandio se distinguió por tener una voz  sonora y extensa. Tal vez  habría que preguntarse si el Orfeón Donostiarra es el apropiado para cantar este tipo de obras, ya que sus intervenciones gozaron de vibrante sonoridad en unas obras de sacra factura. Ahora bien el fragmento final, la fuga en  “In Sempiterna saecula” no puede estar más lograda si no se atesoran su calidad  y musicalidad.


BINOMIO ACERTADO en el cocierto de la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Tobalina

Musika-Música. Recital de Canto .Solista: Olatz Saitua (s).Eugenio Tobalina (guitarra). Obras de Rodrigo, Tárrega y Falla. Palacio Euskalduna.3-III-13

 

Hay ocasiones en las que la orquesta suele  tapar la voz, otras en las que el instrumento musical acompañante resta protagonismo al cantante y más aún, hay orquestas que les hacen duplicar su volumen vocal debido a su sonoridad  en la ejecución. De ahí que  nos alegremos al toparnos con un binomio tan equilibrado como el formado por la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Eugenio Tobalina. La clara voz de la bilbaína se movió muy cómoda en todo momento, su dominio vocal se hizo muy evidente y sus intervenciones rezumaban un aroma ligero y grácil. El delicado sonido de la guitarra de Tobalina  formaba un maridaje perfecto con la suavidad del canto de la soprano que gracias a su depurada técnica daba la impresión de que no se esforzaba al cantar. Hasta ofreció al final una canción melismática que la adornó sin exageración  y con gran musicalidad. Un binomio acertado en cuanto a sonoridad, conjunción y adecuación a un bonito programa


DOS VOCES POTENTES para romanzas de zarzuela

Musika-Música. Romanzas de Zarzuela. Solistas: Carmen Solís (s); Abdeka Gorrotxategi (t).Euskalduna 2-III-13
Para salvar una gran orquesta como la catalana del Vallés compuesta por un gran número de músicos y una altisonante sonoridad, se requerían dos voces potentes y voluminosas. Afortunadamente las tuvimos en la soprano  extremeña Carmen Solís y en el tenor vizcíno Andeka Gorrotxategi. Ambos se entregaron con un programa generoso y si la voz de la soprano llegaba cálida y aterciopelada, la del tenor se mostró brillante y bañada en un acero bien templado. No hubo notas extremas y ambos se movieron entre el Sol y el LA en el registro agudo, pero  tampoco  suele ser normal encontrarse con la hermosura del registro grave y  central que ambos atesoran y ni mucho menos hallar cantantes con  el squillo y la seguridad  en algún que otro SI bemol que el tenor Gorrotxategi nos obsequió. Escuchamos dos voces exuberantes que pudieron rivalizar con la orquesta del Vallés cuyo director Rubén Gimeno atendió a su conjunto y no tanto en su inmisericordia hacia los cantantes. La bonita serata ofreció un amplio abanico de las romanzas más conocidas de la zarzuela a través de dos voces potentes si bien la del tenor más atractiva y brillante.

INTIMISMO EDULCORADO del requiem de fauré

Musika-Música. Requiem de Fauré. Solistas: Sylvie Wermeille (s); Fabrice Hayos (bar). Ensemble vocal Lausanne y Orquesta Sinfonía de Varsovia.Director: Michel Corboz. Palacio Euskalduna 1-III-13

Que el bello Requiem de Fauré tenga un carácter intimista no quiere decir que también se deba interpretar con un excesivo  color a pastel o de un modo demasiado plano. Es lo que nos pareció este Requiem dirigido por el maestro Corboz. Resulta hasta lógico que resultara así porque en un coro compuesto por una treintena de voces  la tendencia  en el canto es hacia lo suave y delicado .Además, un coro va evolucionando y es normal que cambien las voces con lo que la  calidad del conjunto también varía. En cambio los músicos polacos continúan manteniendo el nivel de exquisitez que han demostrado en anteriores comparecencias y además, la compañía del órgano que atesora el Euskalduna ha servido para reforzar el color sacro de la melodía. Si los solistas hubieran mostrado cierta calidad vocal, la obra hubiera salido ganando muchos enteros, pero en la versión que nos ocupa no se ha cuidado ese aspecto y tanto la aniñada voz de la souberette Sylvie  Wermeille, como la muy limitada del barítono Fabrice Hayoz, no ayudaron a que la interpretación en general alcanzara el nivel esperado.


RUMBO AL DIVISMO del tenor Celso Albelo

Recital de Canto. Solista: Celso Albelo (t);y Virginia Wagner   (S); Juan Francisco Parra (piano). Obras de Donizetti, Verdi, Massenet, Chapí, Penella,Sorozabal etc. Teatro Gayarre Pamplona 28-II-13
El tenor canario Celso Albelo está logrando con sobrados méritos y a marchas forzadas encaramarse en lo alto de la cima del canto. Se podría debatir sobre el volumen y la potencia de su voz, pero la belleza de su color vocal, la delicadeza de su canto o la técnica que posee no admiten discusión. Es tal el dominio  y control con el que se exhibe, tan atractiva su  exquisita sensibilidad  y  tan llamativo el fino arte con el que se explaya al cantar, que le  sitúan en lo más alto del canto. Es un artista porque se divierte con lo que hace, porque juega con su voz como desea, porque le da lo mismo  apianar a media voz, que filar de manera imperceptible o que abordar con seguridad y rotundidad un precioso y preciso Do de pecho. Cantar junto a él como sucedió con la soprano Virginia Wagner, significa cantar con el hándicap de hacerlo  a sabiendas que un maremoto te va a engullir. El maremoto lleno de arte, con el peso que supone ser comparado con el maestro y paisano Kraus, tiene también nombre canario, Celso Albelo.

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