Archivo de la categoría: Concierto
ALMA RUSA en la quincena de san sebastian
Otro divo canario tras los pasos del maestro Alfredo Kraus
Recital de Canto. Solistas: Patricia Cioffi (s); Celso Albelo (t). Orquesta Sinfónica de Navarra. Director: José Miguel Pérez Sierra. Palacio Euskalduna Bilbao 27-V-13
Ya va siendo hora que se diga que el tenor Celso Albelo se halla en la cúspide del canto. Lógicamente, con el paso del tiempo irá adquiriendo más cuerpo y volumen vocal, pero ya se halla muy arriba, en el estrellato donde se ubican los divos. No solo es precioso el color de su voz, sino que resulta admirable el dominio y control con el que exhibe su canto y tan exquisito su nítido fraseo. Es un artista porque se divierte con lo que hace, su técnica le permite lo mismo apianar a media voz, que filar de manera imperceptible o abordar con pasmosa seguridad y rotundidad los Re sobreagudos que nos deparó en su propina final “Vieni fra queste braccia” de la ópera “I Puritai” de Bellini. Cantar junto a él como sucedió con la soprano Patricia Cioffi, significa cantar con el hándicap de que te va a engullir. A pesar de que la soprano cantó con bella línea, elegancia y absoluta entrega, la brillante luz que desprende la voz del tenor opaca a quien esté a su lado. Es difícil encontrar en la lírica actual un cantante con una voz tan bella, que parezca emitir con tanta facilidad y que muestre tanto control en el canto. Los diletantes volvemos a tener en el tenor canario un cantante a quien idolatrar.
Una gran cantante bilbaína en el Stabat Mater de Boccherini
Orquesta de Cámara “Musica Viva”. Stabat Mater” de Boccherini. Solista: Ingartze Astuy (m).Iglesia de la Encarnación.Bilbao 26-III-13
La mezzo lírica bilbaína Ingartze Astuy ha tenido que deambular cantando por lejanas salas ya que no la conocíamos y la verdad , tiene méritos suficientes como para que la hayamos conocido y la hayamos admirado. Su presencia en la bella obra de Boccherini constituyó una muy grata sorpresa ya que la bilbaína enseñó una voz cálida, de un timbre de muy grato color y un canto general muy cuidado. Nos pareció que andaba más cómoda cuando las notas se acercaban a las de soprano y por eso nos dio la impresión de que su voz tenía más de soprano que de mezzo. Desde el principio transmitió confianza por su saber estar y desde el inicio también se le pudo apreciar una técnica muy consistente en su canto que le proporcionó una gran afinación y una conmovedora expresividad. Nos gustó el conjunto que la arropaba dirigido por el director y violonchelista Alexander Rudin, e l cual se lució como solista en otra obra de Boccherini al final del concierto. Ingartze Astuy queda ya inscrita en el libro de excelentes intérpretes vascos, sobre todo en el campo camerístico donde alardea de domino de voz cantando magistralmente a media voz o apianando a piacere.
Canto pianíssimo de la coral de cámara Mozarteum de salzburgo
Coral de Cámara Salzburgo Mozartteum. Obras de Mendelssohn, Bruckner, Mahler , Verdi y Busto. Iglesia de la Encarnación.Bilbao 25-III-13
Cantar fuerte no es difícil, cantar a media voz es difícil y cantar pianísimo es muy difícil. Cantar a capella, o sea, sin acompañamiento instrumental y además pianíssimo es algo reservado para conjuntos corales de gran calidad y dominio de lo que se canta. Lo demostró así el coro de Cámara de Salzburgo cuyos miembros se escudan en la bandera de la Universidad cuando en realidad son auténticos profesionales. No es normal un canto tan dulce, tan conjuntado, tan afinado y unas voces de tan bello color. Las cinco sopranos del conjunto brillaban cada una por separado e incluso una de ellas alardeó de extensión al cantar por encima de sus compañeras en un registro muy agudo. Las jóvenes y frescas voces salzburguesas se colocaban continuamente en lugares diferentes para buscar la perfecta conjunción sonora, Para ello, no hizo falta la intervención del director Herbert Brock, todos sabían su cometido a la perfección. En cuanto al maestro Brock tan sólo tenía que apuntar un par de notas para que cada uno supiera con precisión el tono para cantar su parte. Un alarde de dulzura, de afinación y gusto.
un oratorio joya musical
“La Resurrezione” de Haendel. Solistas: Barbara Soikova (s); Stanislava Mihalcova (s); Silvia Cmugova (m); Jan Ondreika (t); Roman Janal (bar). Director Marek Stryncl. Iglesia de la Encarnación Bilbao 22-III-13
Se escuchó en la semana del Arte Sacro que va teniendo lugar en la bilbaína iglesia de la Encarnación la que probablemente es considerada la más hermosa obra de Haendel compuesta en su estancia italiana. El conjunto checo dirigido por el solista de violonchelo Marek Stryncl fue el encargado de interpretar con gran musicalidad y admirable finura una joya musical en forma de oratorio para placer de los asistentes. Dos sopranos, Barbara Solikova con una voz de muy agradable color y exquisita línea y Stanislava Mihalcova, de voz más poderosa aunque menos dulce, se encargaron de llevar el peso interpretativo. De la misma manera, es justo citar a los solistas de oboe Edurad Wesly y Teresa Pavelkova quienes destacaron en sus finas y conjuntadas intervenciones. La elegancia y una gran sensibilidad musical fueron el común denominador del conjunto que contó también con las participaciones del barítono Janal, del tenor ligero Ondreika y de la mezzo Cmugova. La limpia coloratura en los alegros y un bello legato en los adagios haendelianos demostraron el dominio tanto de los solistas como de los instrumentistas de una obra bella y magníficamente ejecutada.
UN REQUIEM ALEMÁN CONSOLADOR EN EL PALACIO EUSKALDUNA
“Requiem Alemán” de Brahms. Solistas: Marta Matheu (s); Detlef Roth (bar). Orfeón Pamplonés y Orquesta Sinfónica de Bilbao. Director : Gunter Neuhold. Euskalduna 7-III-13
Aludiendo a bienaventuranzas, al sosiego espiritual y alejándose de textos sacros, el Requiem de Brahms rebosa lirismo, ese mismo que el Orfeón Pamplonés mostró con un trabajo bien resuelto. La agrupación navarra mostró muy claramente la diferenciación entre sus cuerdas vocales, con un canto sin amalgamiento entre ellas y una labor final meritoria sobre todo de las sopranos. Mostró concentración y obediencia a la batuta del maestro Neuhold, siempre clara y aglutinadora y el Requiem resultó de gran altura. Destacó la soprano Marta Marheu en su única intervención, pero en la que su texto fuera el más lirico y delicado. La soprano catalana enseñó una voz fácil en el registro alto y acorde a la fina melodía que interpretaba exhibió una fina musicalidad. El barítono alemán Roth cantó con voz agradable y con un color de voz lírico, bastante atenorado lo que propició que su fraseo fuera claro e inteligible. Finalmente podríamos decir que la calidad de la Sinfónica de Bilbao no se puede ceñir a la interpretación de una obra tantas veces ejecutada por ella, por lo que su excelente versión entra dentro de la norma que cabía esperar.
PROGRAMA SACRO de la Sinfónica de Esukadi
Stabat Mater de Arriaga y Stabat Mater de Rossini. Solistas: Carmen Romeu (s); Adriana di Paola (m); Shi Yiije (t); Savio Sperandio (B). Orquesta Sinfónica de Euskadi. Palacio Euskalduna 5-III-13
Volvió a sonar en Bilbao la pequeña joya del Stabat Mater de Arriaga. No suele ser frecuente su audición, pero la Sinfónica de Euskadi ha querido ejecutarla acompañada del coro masculino del Orfeón Donostiarra en el que se lució el grupo de tenores. A continuación, vendría la otra joya, o sea, el Stabat Mater de Rossini con el coro guipuzcoano ya al completo. El director José Miguel Pérez Sierra demostró que conocía bien la obra del genio de Pésaro y fundamentado en la solidez de la Sinfónica de Euskadi ofreció una lectura brillante, bien marcada y no exenta de logrados momentos pianísimos. El cuarteto vocal, sin ser sobresaliente, cumplió bien su cometido. La soprano valenciana Romeu cantó con potencia y afinación, así como la mezzo siciliana Di Paola que enseñó un bello color de voz. Ambas nos depararon un muy conjuntado y bello dúo cantado con delicadeza. El tenor chino Yiije resolvió perfectamente su conocida y difícil aria abordando con absoluta seguridad el agudo y el bajo brasileño Sperandio se distinguió por tener una voz sonora y extensa. Tal vez habría que preguntarse si el Orfeón Donostiarra es el apropiado para cantar este tipo de obras, ya que sus intervenciones gozaron de vibrante sonoridad en unas obras de sacra factura. Ahora bien el fragmento final, la fuga en “In Sempiterna saecula” no puede estar más lograda si no se atesoran su calidad y musicalidad.
BINOMIO ACERTADO en el cocierto de la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Tobalina
Musika-Música. Recital de Canto .Solista: Olatz Saitua (s).Eugenio Tobalina (guitarra). Obras de Rodrigo, Tárrega y Falla. Palacio Euskalduna.3-III-13
Hay ocasiones en las que la orquesta suele tapar la voz, otras en las que el instrumento musical acompañante resta protagonismo al cantante y más aún, hay orquestas que les hacen duplicar su volumen vocal debido a su sonoridad en la ejecución. De ahí que nos alegremos al toparnos con un binomio tan equilibrado como el formado por la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Eugenio Tobalina. La clara voz de la bilbaína se movió muy cómoda en todo momento, su dominio vocal se hizo muy evidente y sus intervenciones rezumaban un aroma ligero y grácil. El delicado sonido de la guitarra de Tobalina formaba un maridaje perfecto con la suavidad del canto de la soprano que gracias a su depurada técnica daba la impresión de que no se esforzaba al cantar. Hasta ofreció al final una canción melismática que la adornó sin exageración y con gran musicalidad. Un binomio acertado en cuanto a sonoridad, conjunción y adecuación a un bonito programa
