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Katiuska la zarzuela de las fiestas de Bilbao no alcanzó el nivel de temporadas anteriores

“Katiuska” de P.Sorozabal. Reparto: Maria Ruiz (s); Jose Julian Froal (bar); Francisco Sanchez (t); Amelia Font (actriz); J.C.Barona (t); Alicia Montesquiou (s); Adolfo Pastor (actor); Carlos Crooke (actor). Coro Ensemble y Coro Sasibil. Orquesta Lirica de Bilbao. Dirección Escénica : Humberto Fernandez. Drección Musical: Tulio Gagliardo. Palacio Euskalduna 17-VIII-13

La zarzuela “Katiuska” estuvo enmarcada en una escenografía a base de prácticos módulos de madera y un atrezzo también del mismo material que sirvió perfectamente para su atractiva puesta en escena. Contó así mismo con la excelente idea de invitar a los asistentes a presenciar los fuegos artificiales tras su interpretación y no en pleno entreacto como ocurría con anterioridad, lo que suponía un corte demasiado largo en la función. El maestro Tulio Gagliardo echó mano de su eficacia con la batuta y tanto la Orquesta Lirica como el canto de los coros Ensemble y Sasibil se desarrolló sin contratiempo alguno bajo sus órdenes. En esta ocasión el apartado solista no contó con la calidad general de años anteriores. Eso sí, sería injusto no apuntar la buena labor de la soprano Maria Ruiz quien deparó en su cantar una musical línea y gusto. El barítono Frontal enseñó una voz de agradable color y bastante amplia, pero se nos hizo ininteligible su fraseo. El tenor Francisco Sanchez simplemente dio las notas correctamente con su muy ligera voz y en estática actitud escénica. Alicia Montesquiou fue la que aportó gracia y chispa a una representación que transcurría muy insulsa y en unión de Adolfo Pastor le proporcionó el perfume jovial requerido .Nos pareció una representación “más de los mismo” en el aspecto canoro con nombres ya conocidos en la vis cómica como Crooke o el veterano Del Portal que se despedía del público bilbaíno o la colaboración ya reiterada de Juan Carlos Barona y Amelia Font.


“I Puritani” con Celso Albelo, la joya de la temporada 2013/2014 de Bilbao

 

La nueva temporada bilbaína comenzará cumpliendo con la pesada carga de agotar el compromiso del “Tutto Verdi”. Para ello, a mediados del mes de Septiembre la novedad llega con el estreno de “Giovanna D´Arco”, para cuyo montaje se echa mano de una de las pocas producciones existentes, la del Teatro Regio de Parma  y con ello, la correspondiente visita del director de escena del estreno de la producción, Gabriele Lavia. En el reparto figura la soprano búlgara Krasimira Stoyanova que tan grato recuerdo dejó cuando cantó el rol de Doña Ana de “Don Giovanni” en la temporada 2005/2006. Le acompañará el tenor Fabio Sartori, así mismo aplaudido en la “Luisa Miller” del 2011/2012. La dirección musical correrá a cargo de la Sinfónica de Euskadi bajo la batuta del asiduo maestro Ives Abel.

En octubre se representará la siempre bien acogida ópera “Rigoletto”  con el veterano barítono Le Nucci, quien a pesar del tiempo transcurrido en su larga carrera, mantiene el nivel artístico en lo más alto del estrellato lírico. El conocido tenor jerezano Ismael Jordi interpretará al duque y tendremos la novedad de escuchar a la soprano Elena Mosuc. Esta premiada rumana ya ha cantado el papel de Gilda en la Scala y llegará tras haber cantado Traviata en Verona. La orquesta Sinfónica de Bilbao será la que ocupe el foso bajo la dirección Daniel Oren, nuevo en la plaza, tras su paso veraniego por la Arena de Verona.

A mediados de noviembre en el cartellone figura un título deseado por los diletantes y complejo de interpretar por las grandes voces que requiere. La Forza del Destino contará con un reparto que en principio intriga por la duda que originan unas voces no muy adecuadas para su interpretación. El tenor Roberto Aronica no es un spinto, ni el barítono Stoyanov es dramático, de manera que marcaremos con una interrogación sus respectivas interpretaciones, así como el resultado de la ópera en general. La soprano romana  Chiara Taigi llega a Bilbao con la garantía de haber interpretado unos pocos días antes Andrea Chenier en Turin , completando el trio protagonista en una ópera que será producida por la ABAO en una creación de Ignacio García y dirigida por el maestro Pietro Rizzo al mando de la Orquesta del Teatro Regio de Parma

Con el acostumbrado descanso en Diciembre, el nuevo año 2014 iniciará su andadura en Enero con Adriana Lecouvreur de Francesco Cilea, ópera que se repone tras más de veinte años que  la hubiera cantado Mirella Freni. La guipuzcoana Ainhoa Arteta será la que reviva la carga pasional y la belleza musical que encierra el papel de Adriana  y que por cierto, es un rol que lo canta por primera vez. Junto a ella compartirá escena el tenor portugués Bruno Ribeiro al que recordamos con agrado por su participación en “Il Corsaro” de la temporada 2010. Repetirá actuación la Orquesta Sinfónica de Bilbao con Fabrizio Carminati en el podio principal

En el mes de Febrero la archiconocida ópera “Carmen” tendrá a la mezzo  Sonia Ganassi como protagonista de la libre y desafiante gitana vizcaína y contará también con la presentación de Francesco Meli con la ABAO. El papel del torero Escamillo lo encarnará el barítono Carlos Alvarez , un motivo extra de satisfacción no sólo por su categoría como cantante, sino por lo que significa de positivo el abordar este papel siempre complicado en su reaparición escénica bilbaína. El carácter del castizo aroma andaluz en la producción llevará la firma de Calixto Bieito y la dirección musical estará a cargo de Jean Ives Ossance, nuevo en la plaza bilbaína.

El mes de Abril será cuando se escenifique la joya de la temporada. Nos estamos refiriendo a la ópera  “I Puritani” de Bellini porque con el rol de Arturo nos vuelve a visitar el tenor Celso Albelo, en la actualidad probablemente el cantante más de moda en la lírica internacional junto a Jonas Kaufman.  La exigente ópera de Bellini la tiene grabada el tinerfeño en el año 2009 cuando la cantó en directo en el Comunale de Bolonia en la que resulta un placer admirar la belleza del color de su voz y la facilidad de su canto. La joven soprano coloratura Aleksandra Kurzac le acompañará en la exhibición que nos espera de Bel Canto por parte de ambos.  El maestro Perez Sierra conducirá a la Orquesta Sinfónica de Navarra.

La última e inacabada ópera de Puccini, “Turandot” será la que figure en el cartellone del mes de Mayo. El rol de la princesa correrá por cuenta de la soprano de hermosa y potente voz Martina Serafín, a quien le aplaudimos justamente con ocasión del concierto celebrado por la ABAO en el pasado mes de Junio. Subrayamos la presencia del tenor Marcello Giordani  que vuelve a Bilbao tras décadas de ausencia y tras habernos legado interpretaciones gloriosas en el antiguo Teatro Coliseo Albia. Vuelve también la soprano Davinia Rodriguez, la joven isleña que tanto gustó en La Traviata de Opera Berri del año pasado. La producción es la misma que ha visitado Bilbao varias veces, es decir, la creada por Nuria Espert y la dirección musical de Jhon Mauceri, el experto maestro que dirigió el estreno de “Susannah” en la temporada 2011.


La boheme de puccini cierra la temporada de Bilbao

“La Boheme” de G.Puccini. Reparto: Inva Mula (s); Stefano Secco (t); Carmen Romeu (s); Simone Piazzola (barl ); Manel Esteve (b); Roberto Tagliavini (bar):Alberto Arrabal (bar). Cpro de la Opera de Bilbao. Orquesta del Teatro Regio de Parma.Dirección de Escena: Emilio Sagi. Dirección Musical: Miguel A. Gómez  Martinez. Palacio Euskalduna 18-V-13

Al broche del cierre de la temporada le correspondió un  premio en forma de medalla de plata, ya que si bien su interpretación resultó académica y correcta, no alcanzó el del oro como ha ocurrido en anteriores títulos. La ópera ganó muchos enteros a partir de la segunda mitad, cuando se hace más dramática, cuando la música adquiere su pausada belleza. Fue entonces cuando el canto de la soprano Inva Mula gustó por la exhibición de su mezza voce, por la suavidad de su línea de canto. Fue también en esta segunda parte de la representación cuando mejor cantó el tenor Stefano Secco y en la que su afilada y penetrante voz se mantuvo segura y más firme. En la primera mitad predominó la seriedad  y la falta de desenvoltura en escena. Se hizo raro que Emilio Sagi en una producción que conocía perfectamente no profundizara en la acción de los cantantes. Incluso la escena del café Momus tardó en reactivarse y mostrar cierta algarabía bohemia gracias a la intervención del coro. No hubo  brillo ni ligereza juvenil en  la buhardilla parisina,  ni siquiera en la dirección lenta  del maestro Gomez Martinez que hizo que los dos raccontos tanto del tenor como de la soprano nos parecieran muy pesados. El tenor más valiente y menos recurrente que la soprano, pasó apuros en la nota  final de su aria y más aún en el agudo del dúo que cantó tras los bastidores. La soprano por su parte, desde siempre ha sido dada  a realizar filados en  las complicadas notas en el registro alto y ese efectista recurso le sirvió para guarda su voz y deparar su arte durante toda la segunda parte de lucimiento. A destacar la actuación de la soprano valenciana Carmen Romeu tanto en el canto a través de una voz potente,  como en el aspecto teatral tan natural y desinhibido. En cuanto a los colegas habitantes de la buhardilla, destaquemos al barítono Simone Piazzola cantante de grato timbre de voz y en menor medida por el entubamiento de su voz, al bajo Tagliavini  que cantó bien su “vecchia zimarra”.


PROGRAMA SACRO de la Sinfónica de Esukadi

Stabat Mater de Arriaga y Stabat Mater de Rossini. Solistas: Carmen Romeu (s); Adriana di Paola (m); Shi Yiije (t); Savio Sperandio (B). Orquesta Sinfónica de Euskadi. Palacio Euskalduna 5-III-13

Volvió a sonar en Bilbao la pequeña joya del Stabat Mater de Arriaga. No suele ser frecuente su audición, pero la Sinfónica de Euskadi ha querido ejecutarla acompañada del coro masculino del Orfeón Donostiarra en el que se lució el grupo de tenores. A continuación, vendría la otra joya, o sea, el Stabat Mater de Rossini  con el coro guipuzcoano ya al completo. El director José Miguel Pérez Sierra demostró que conocía bien la obra del genio de Pésaro y fundamentado en la solidez de la Sinfónica de Euskadi ofreció una lectura brillante, bien marcada y no exenta de logrados momentos pianísimos. El cuarteto vocal, sin ser sobresaliente, cumplió bien su cometido. La soprano valenciana Romeu cantó con potencia y afinación, así como la mezzo siciliana Di Paola que enseñó un bello color de voz. Ambas nos depararon un muy conjuntado y bello dúo cantado con delicadeza. El tenor chino Yiije resolvió perfectamente su conocida y difícil aria abordando con absoluta seguridad el agudo y el bajo brasileño Sperandio se distinguió por tener una voz  sonora y extensa. Tal vez  habría que preguntarse si el Orfeón Donostiarra es el apropiado para cantar este tipo de obras, ya que sus intervenciones gozaron de vibrante sonoridad en unas obras de sacra factura. Ahora bien el fragmento final, la fuga en  “In Sempiterna saecula” no puede estar más lograda si no se atesoran su calidad  y musicalidad.


BINOMIO ACERTADO en el cocierto de la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Tobalina

Musika-Música. Recital de Canto .Solista: Olatz Saitua (s).Eugenio Tobalina (guitarra). Obras de Rodrigo, Tárrega y Falla. Palacio Euskalduna.3-III-13

 

Hay ocasiones en las que la orquesta suele  tapar la voz, otras en las que el instrumento musical acompañante resta protagonismo al cantante y más aún, hay orquestas que les hacen duplicar su volumen vocal debido a su sonoridad  en la ejecución. De ahí que  nos alegremos al toparnos con un binomio tan equilibrado como el formado por la soprano Olatz Saitua y el guitarrista Eugenio Tobalina. La clara voz de la bilbaína se movió muy cómoda en todo momento, su dominio vocal se hizo muy evidente y sus intervenciones rezumaban un aroma ligero y grácil. El delicado sonido de la guitarra de Tobalina  formaba un maridaje perfecto con la suavidad del canto de la soprano que gracias a su depurada técnica daba la impresión de que no se esforzaba al cantar. Hasta ofreció al final una canción melismática que la adornó sin exageración  y con gran musicalidad. Un binomio acertado en cuanto a sonoridad, conjunción y adecuación a un bonito programa


INTIMISMO EDULCORADO del requiem de fauré

Musika-Música. Requiem de Fauré. Solistas: Sylvie Wermeille (s); Fabrice Hayos (bar). Ensemble vocal Lausanne y Orquesta Sinfonía de Varsovia.Director: Michel Corboz. Palacio Euskalduna 1-III-13

Que el bello Requiem de Fauré tenga un carácter intimista no quiere decir que también se deba interpretar con un excesivo  color a pastel o de un modo demasiado plano. Es lo que nos pareció este Requiem dirigido por el maestro Corboz. Resulta hasta lógico que resultara así porque en un coro compuesto por una treintena de voces  la tendencia  en el canto es hacia lo suave y delicado .Además, un coro va evolucionando y es normal que cambien las voces con lo que la  calidad del conjunto también varía. En cambio los músicos polacos continúan manteniendo el nivel de exquisitez que han demostrado en anteriores comparecencias y además, la compañía del órgano que atesora el Euskalduna ha servido para reforzar el color sacro de la melodía. Si los solistas hubieran mostrado cierta calidad vocal, la obra hubiera salido ganando muchos enteros, pero en la versión que nos ocupa no se ha cuidado ese aspecto y tanto la aniñada voz de la souberette Sylvie  Wermeille, como la muy limitada del barítono Fabrice Hayoz, no ayudaron a que la interpretación en general alcanzara el nivel esperado.


GRANDIOSIDAD VOCAL

“Les Vepres Siciliennes” de G.Verdi. Reparto:Lianna Haroutourian (s); Gregory Kunde (y); Vladimir Stoyanov (Bar); Dimitri Ulyanov (b);Coro de la Opera de Bilbao y Orquesta Sinfónica de Euskadi. Director de Escena Davide Livermore. Director <Muiscal: John Mauceri.Palacio Euskalduna 16-II-13

En esta ópera de Verdi, contamos con tres de las voces más sobresalientes que han aparecido ante nosotros desde hace tiempo y además un polémico montaje. A la representación el aficionado debería asistir ante todo para escuchar la voz del tenor Gregory Kunde, el norteamericano que pasó por el Coliseo Albia casi inadvertido en el año mil novecientos noventa y siete. De aquel tenor ligero-lírico queda el recuerdo, pues ahora se le aprecia el timbre de voz de gran tenor lírico, con un timbre bellísimo en las notas altas, absoluta facilidad y  una seguridad aplastante en ese registro alto. No terminan ahí sus atributos ya que Kunde es un gran actor que muestra aplomo y saber estar en escena. La verdad es que resultó una delicia escucharle cantar y consideramos un gran acierto su nueva presencia en Bilbao.

A su zaga, con gran figura escénica y una voz rotunda y hermosa  hay que situar al bajo Dimitri Ulyanov. Hacía tiempo también que no escuchábamos una voz tan notable en la cuerda de bajo. La voz del ruso sonó envuelta en terciopelo, mórbida, oscura y con gran volumen.

Cerró el trío estelar la soprano armenia Lianna Hroutourian, la cual  enseñó una voz admirable en potencia y volumen. Además, gustó su canto al que acompañó de un gesto a la antigua, con la cabeza hacia atrás y el pie izquierdo adelantado y gustó aún más la delicadeza de su línea de canto que fue tan bella.

En un escalón más bajo, pero sin restarle méritos, se situó el barítono Vladimir Stoyanov. Lo situamos en una grada inferior no porque no cantara bien, sino porque su atenorada voz no atesora la calidad y hermosura de las otras tres mencionadas. Al principio, nos dio la impresión  de que al coro no le hacía gracia cantar en francés, sin embargo mejoró mucho a medida que avanzaba la obra y terminó por moverse muy bien en escena y cantar como acostumbra.

El maestro John Mauceri, demostró veteranía y sin demasiados gestos llevó la obra a buen término. No así el director de escena, de quien únicamente comentaremos que en arte, en música particularmente, no es conveniente herir sentimientos de parte del público, ni ser protagonista de algo que ya existe por mucho que intente imitar el pensamiento del autor.

 


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