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Acerca de nino dentici

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Nino Dentici es el crítico musical del diario “El Correo”. Especialista en canto, lleva más de treinta años ejerciendo como conferenciante, escritor y miembro de jurado en Concursos Nacionales e Internacionales de canto. Desde muy temprana edad desarrolló una extraordinaria afición a la lírica dedicándose de lleno a este apasionante arte.

Una Bella Pasión de Bach en Musika-Musica de Bilbao

Pasión según San Juan  de J.S.Bach. Solistas: Letizia Scherrer (s); Franziska Gottwald (m); Lothar Odinius (t); Tobias Hunger (t); Artu Kataja (b); Tobías Berndt (bar); Chorus Musicus Koln. Director Christoph Spering. Musika-Musica. Bilbao 6-III-15
El maestro Spering formó el coro en abanico, muy abierto en su formación y con las voces femeninas en cada ala del mismo. Tal vez esa colocación vocal acompañada de la autonomía y dominio canoro de sus miembros,  hiciron que llegara a la sala una inequívoca  placidez y delicadeza  dentro del sufrimiento de la pasión de Cristo. La versión estaba recortada, pero se nos hizo acertada. No solo el coro ofreció excelencias, sino que la orquesta respondió con calidad a la finura de la partitura. En ella, los diálogos y recitados ya fueran o no airosos gozaron de armónica conjunción y de entre los instrumentos sobresalieron los dos oboes d´amore barrocos, uno de los cuales cambió en un momento concreto al  oboe de caccia para expresar el dolor que rezaba la letra. Vocalmente. La obra se basó ante todo en el tenor Lothar Odinus quien encarnó al Evangelista, cuya parte la cubrió con absoluta solvencia y una voz de grato color y limpio fraseo. El otro tenor, Tobías Hunger, también gustó por su cristalina y brillante voz, algo más ligera que la de su compañero. La soprano Scherrer y la mezzo Gottwald fueron las típicas voces “di ripieno”, si bien la de la soprano evidenció más calidad y la escasa participación del bajo Artu Kataja en el papel de Jesús,  no impidió entrever una voz noble de bajo, así como en barítono-Bajo Tobías Berndt secundó sin mácula su colaboración. Una versión fina, íntima, bien cantada y ejecutada y con la suficiente expresividad como para trasmitir el sufrimiento y  la muerte de Cristo según textos de San Juan.

Dulce Pontes embajadora de Portugal en el Arriaga Bilbaíno

Recital de Canto. Solista Diulce Pontes. Teatro Arriaga 4-III-15
Polifacética showomen, a veces mística y sofisticada y otras veces popular, la cantante Dulce Pontes desde el principio se adueñó de la escena y desde el inicio atrajo la atención del respetable. Anti gótica, con un toque rebelde en su blanco vestuario, con una larga cabellera que le cubría la espalda y descalza, recorrió un programa muy variado y personal. Se trata de una artista que no creemos que llegue a formar escuela con su canto porque es muy particular y expresa con un ritmo y un tempo muy individuales lo que siente y quiere casi de manera anarquica. Su musicalidad y una voz absolutamente dominada le permitieron improvisar su canto y su hermosa voz regaló sucesivamente bellos filados, una  delicada media voz y unos agudos plenos. Pero claro, la artista portuguesa compareció con micrófono y ya se sabe que este artilugio duplica o triplica la potencia y volumen vocal, con lo que suponemos que habría algunos en la sala que se sintieran molestos con el excesivo sonido y por ello decepcionados. A nuestro juicio, si llega a cantar a viva y natural voz,  el triunfo hubiera sido incontestable. Además añadiríamos que no le hace falta ningún amplificador para potenciar su voz tan igual, tan fácil y provista de buena técnica que entre otras cosas le proporcionaba un amplio fiato. Su capacidad de comunicación y un público rendido y puesto en pie,  tributó una cerrada y larga ovación final a una artista convertida en embajadora de su país.

Exuberancia vocal de la soprano vizcaína Vanessa Goikoetxea

Recital de Canto. Solista; Vanessa Goikoetxea  (s).  Ylenia Baglietto (recitado), Rubén Fdex. Aguirre (piano). Teatro Arriaga 3-III-15.
Provista de una voz poderosa, de penetrante timbre y con un trabajo previo que evidenció una dedicación intensa al programa de lieder alemán, la soprano Vanessa Goikoetxea compareció ante la afición bilbaína. Asidua cantante invitada por el Semperoper de Dresde la soprano duranguesa  hizo alarde de un perfecto fraseo y gran musicalidad. Nos quedó la duda de si el lieder es un espacio adecuado para su voz pues al acentuar y proporcionar intensidad a las notas en tesitura alta, su acerado timbre se vuelve algo estridente. Por eso nos gustó sobre todo la suavidad y el calor con que cantó  “Nun hast dur mir” en contra de otras altisonantes. La voz de Goikoetxea tendía ir hacia arriba porque canta fácil y es esa facilidad con la que canta la que debe moderar y llegar a ofrecer verdaderos filados y un canto a media voz más dulce. No cabe duda de que se trata de una gran promesa y es fácil adivinar que se convertirá en una gran cantante porque posee lo principal, figura y voz. Las explicaciones de Ilenia Baglietto a la letra en alemán  de los lieder cantados tuvieron un aroma juvenil en la intención. En todas, independientemente del contenido, respiró jovialidad y una sonrisa casi muda en la cara de la recitadora.

Apasionado canto de la mezzo Nancy Fabiola Herrera en Bilbao

Recital de Canto. Solista: Nancy Fabiola Herrera (mezzo). Rubén Fdez. Aguirre (piano). Obras de García Abril, Viardot, Ortega, Lecuona, Comellas  etc. Teatro Arriaga. Bilbao 26-II-15.
De manera apasionada, con notorio aroma  de melancolía y una voz de tinte andrógino,  hermosa y poderosa, la mezzo caraqueña de ascendencia canaria, Nancy Fabiola Herrera extrajo, gracias a su arte,  todo lo que un programa plano puede dispensar. Recostada de medio lado en el piano, como recuerdan en el cine Lauren Bacall o Rita Haiworth, su dominio escénico se hizo patente. Si las seguidillas de Paulina Viardot mostraron su gracejo, la bella habanera terminó por catapultarla al corazón del espectador y un profundo y sentido Memento de Miquel Ortega afianzó  su entrega y pasión por el canto. El pianista Rubén Fdez.Aguirre le acompañaba preciso y meticuloso y si no fuera por su inevitable afán de notoriedad en sus ademanes al teclado, no solo sería un gran acompañante, que ya lo es, sino más cercano y admirado. Dos piezas de Lecuona como son Malagueña y María de la O llenas de luz y tres espirituales negros agotadores para la voz, cerraron con broche dorado un programa que en principio dejaba muchas dudas y que ella supo resaltar expresándolas con buen arte.

Butterfly señala el ecuador de la ópera de Bilbao

“Madama Butterfly” de G.Puccini. Reparto: Fioenza Cedolins (s); Piero Pretti (t); Gema Coma (m); Luis Cansino (bar); Mikeldi Atxalandabaso (t); Josema Diaz (bar); Ricardo Seguel (bar); Marta Ubieta (s); Coro de la Opera de Bilbao. Orquesta Sinfónica de Euskadi. Dirección de Escena: Renzo Giacchieri. Dirección Musical: Massimo Zanetti. Palacio Euskalduna. Bilbao 14-II-15.

La representación fue in crescendo a medida que la soprano Fiorenza Cedolins se introdujo en el ámbito desgarrador de la ópera, en ese terreno del llanto de la mujer abandonada tan perfectamente descrita en la partitura musical de Puccini. En efecto, tanto con anterioridad al matrimonio como en todo ese primer acto, la voz de Cedolins no lució frescura, no era la voz aniñada de una quinceañera, ni sus ademanes correspondían al recato y delicadeza propios de una joven geisha. El arte y el saber escénico de la soprano italiana llegaron en la segunda mitad, es decir, cuando el color de su voz acompañó al drama abandonando el primer lirismo. La sapiencia del maestro Massimo Zanetti reflejaba con claridad gestual la gravedad de la música que encerraba la partitura y entre largos silencios y acordes profundos, la soprano interpretaba su drama con entrega y pasión. Fiorenza Cedolins mantiene intacta la teatralidad y el dominio escénico para completar una gran actuación. El papel siempre ingrato y aborrecido de Pinkerton recayó en Pietro Pretti cuyo debut en Bilbao fue satisfactorio. El tenor italiano gustó por el bello color de su voz y por la seguridad e igualdad cromática al acceder a un brillante registro agudo. La mezzo Gema Coma aprovechó la ocasión que le brindaba el papel de Suzuki y además de exhibir una voz poderosa, la catalana acompañó con musicalidad a Butterfly en el bello dúo de la espera al barco de Pinkerton. Ese fue el momento en que el director de escena Giaccheri se permitió la licencia de colocar al coro de la Opera de Bilbao en el escenario para cantar el nocturno a boca chiusa y que generalmente se suele interpretar entre bastidores. Naturalmente el coro bilbaíno bordó la fina pieza que alude a la esperanza, así como anteriormente había agradado también la aparición de las féminas del coro en el acto anterior. Del barítono Luis Cansino siempre hemos dicho que se entrega a su papel, sea cual sea, pero su trabajada voz y su musicalidad dejan que desear. Lo del color vocal es, claro está, algo natural e inevitable, pero no resulta grato escuchar sus finales de frase. Una terna de voces locales completó el reparto y de ahí que viéramos y escucháramos a Mikeldi Atxalandabaso sobrado en el papel de Goro, a Josema Díaz eficaz en su doble papel y a Marta Ubieta en su corto papel de final de ópera. Una ópera muy sencilla desde el punto de vista escénico y de muy alto nivel musical con una Orquesta Sinfónica de Euskadi atendiendo con obediencia y destreza instrumental las claras órdenes de otro gran maestro de ópera como es Massimo Zanetti.


Comienza la temporada lirica en Barakaldo

“Marina” de E.Arrieta. Reparto: Eugenia Enguita (s); Ricardo Sanchez (t); Marco Moncloa (bar); Jesus Lumbreras (b);.Orquesta Lirica de Bilbao. Dirección de Escena. Lorenzo Moncloa. Dirección Musical: Carlos Diez. Teatro Barakaldo 25-I-15-
Con la ópera Marina de Emilio Arrieta se inició la temporada lírica en el Teatro Barakaldo.  Dando vida a la protagonista compareció Eugenia Enguita, una soprano ligera de voz blanca quien a cambio de calor vocal y volumen, dio muestras evidentes de dominar su parte musical y vocal. Provista de una buena técnica, hizo que la ligereza de su voz sirviera para cantar con facilidad en el registro alto y las notas extremas no tuvieron ningún impedimento para ser emitidas con facilidad. A su lado compareció el timorato tenor Ricardo Sánchez, estático en escena, el cual pudo resolver su papel gracias a su seguridad en los agudos. Ese estatismo e inexpresividad escénica en ambos lo contrapuso y lo equilibró el barítono Marco Moncloa, muy teatral y con atractivo efectismo. El barítono deparó una bella versión de la habanera “Dichoso aquél” cantada con gusto. El bajo Jesús Lumbreras encarnó el rol de Pascual con fraseo difícil de entender y con una voz oscura, pero sin modular. Una orquesta suficiente en número y básica para acompañar la obra ejecutó la música bajo las órdenes del maestro Carlos Díez. En general, asistimos a un inicio de temporada con una obra representada  sin altibajos, interpretada más dignamente que reprobable.

Un gran Werther en Bilbao

Werther  de Jules Massenet. Reparto: Roberto Alagna (t); Elena Zidkove (m); Elena de la Merced (s); Manuel Lanza (bar.); Stefano Palatchi (b); Jon Plazaola (t); Fernando Latorre (bar); Coro de Niños Gaudeamus. Orquesta Sinfónica de Bilbao. Director de Escena David Alagna. Director Musical: Michel Plasson. Euskalduna-Bilbao 17-I-15.
No nos cabe ninguna duda de que esta representación de la ópera Werther,  se convertirá en  el título estrella de la temporada. Es más, diríamos que pasará un largo tiempo  para que se alcance tan alto nivel artístico dentro de  este repertorio francés. Todo esto, gracias a la exquisita  dirección musical del maestro Michel Plasson, a sus dos protagonistas principales, el tenor Roberto Alagna y la mezzo Elena Zidkova  y una producción de elegante clasicismo trasladada también  a video y  que procedía del Regio de Turín del año dos mil cinco. Resulta muy grato empezar el comentario aludiendo a la dirección orquestal, tras haber asistido a esta función tan cuidada orquestalmente. La experiencia y sabiduría del maestro Plasson,  el cual lleva ligado a la ópera más de treinta años sobre todo  en el  Capitole de Tolouse, se ha notado evidentemente en la delicadeza y minuciosidad con la que ha trasmitido la lectura de la partitura a nuestra BOS. La orquesta bilbaína a su vez, con el protagonismo instrumental que concede la bella música de Massenet, ha mantenido con maestría y absoluta finura, la estrecha conversación  de la música con la voz, demostrando una vez más una gran calidad también ubicada en el foso. Arriba,  una luz rutilante llenaba todo el escenario y hacía las delicias de todos los asistentes. Se trataba de Roberto Alagna,  un tenor de una dimensión muy superior  a la que se nos había acostumbrado últimamente. Un artista completo, provisto de una voz de muy hermoso color, una voz llena y cálida. Resulta sorprendente que sea la misma voz que nos deleitaba en el teatro Arriaga cantando I Pagliacci hace bastantes años la que ahora escuchemos en un papel romántico lleno de lirismo. Ya iba siendo hora de oír cantar de nuevo a un gran tenor.  Muy agradable sorpresa proporcionó también Elena Zidkova, sobre todo en el último acto, en el que derrochó expresividad y plenitud vocal.  Su voz entra perfectamente dentro del  rango vocal de la llamada mezzo falcon, es decir, una voz  a caballo entre la soprano dramática  y la mezzo lírica. La mezzo rusa enseñó además una voz poderosa, bien emitida, bella y de igual color en todos los registros, dando así justa réplica en expresividad y verosimilitud al tenor  en la patética escena final. La voz de la soprano Elena de la Merced sonó  demasiado juvenil, muy ligera, aunque a decir verdad, representaba a la hermana joven y de ahí que se adecuara al rol. El barítono Manuel Lanza vivió su papel y apoyándose en una voz de agradable color, se hizo acreedor del visto bueno general. Llegamos finalmente a la producción de David Alagna, el hermano del tenor y que como ya se ha comentado, la estrenó en Turín. Se trata de una escenografía clásica y bella. En Bilbao contó con el añadido de un perro  que incluso con bozal ladró en escena. David Alagna cuidó la luminotecnia y el vestuario  y ofreció en más de una ocasión estampas llenas de fina estética. La actuación expresiva y teatral tanto del tenor como de la mezzo se llevaron a cabo  bajo sus órdenes,  de la misma manera que musicalmente los varios tempi, los  melancólicos silencios y la elegancia  musical se debieron al maestro Michel Plasson.

El homenaje a Montserrat Caballé en el Arriaga de Bilbao

Recital de Canto, Solistas: Montserrat Caballé (s); Montserrat Martí (s); Jordi Galán (t).Ricardo Estrada (piano). Obras de Donizetti, Leoncavallo, Gounod,Puccini, Albeniz etc. Teatro Arriaga 13-I-2015.
El mes de Diciembre pasado,  se tributó a Montserrat Caballé  un homenaje en el que seis sopranos la arroparon en escena. Si su comparecencia en el teatro Arriaga de Bilbao también se ofrecía como un homenaje, cabría decir que, en este caso, es un contrasentido. No es lo mismo que seis jóvenes sopranos canten en un homenaje mientras la ofrendada las escucha, que sea la misma homenajeada la que  participe ya en su crepúsculo artístico. Un homenaje no implica que deba cantar y de este modo todos podamos guardar en la memoria su bella voz de otrora, tan dúctil y, elegante. Por supuesto que el respeto que merece la soprano más insigne de la Lírica en el repertorio donizetiano (Maria Estuado, Ana Bolena,Roberto Devereux, Lucrezia Borgia),  no debe menoscabarla en ningún sentido.  Su hija, soporte vocal de su madre en esta ocasión, dio rienda suelta a su percutora voz, potente en el sobreagudo,  aunque no muy matizada. Este matiz delicado, incluyendo el falsete, vino a cargo del tenor Jordi Galán. Un artista con gusto, pero con una voz sin volumen y  falta de tablas todavía.  La labor del pianista Ricardo Estrada se hizo muchas veces ingrata por tener que acomodarse a un desigual canto. A pesar de todo, supo acompañar y capear el temporal vocal. Sin duda, nos hubiera gustado mucho más que la diva, tan solo sentada, se hubiera conformado con recibir el cariñoso aplauso general. Es un contrasentido que se le haga cantar.

Hermoso concierto el ofrecido por AMAK en Bilbao

Concierto Homenaje a Alfredo Kraus. AMAK.Solistas:Agnes Zwierko (m); Angel Ódena (Bar); Orfeón Donostiarra y Sinfónica de Bilbao (BOS). Obras de Prokofief, Mussorsky, Borodin y Tchaikovsky. Palacio Euskalduna 30-2014.

De hermoso concierto se puede catalogar el ofrecido por AMAK y que, como siempre, sirve de despedida al año musical bilbaíno. Un concierto en el que participan el Orfeón Donostiarra y la BOS no puede tener otro calificativo. Lo que se puede añadir es que, en general, resultó algo frío porque las piezas cantadas, siendo hermosas, no llegaban al corazón ni despertaban los ánimos. Además al canto ruso le faltó potencia que el Orfeón no le proporcionó en su justa medida al ser menos nutrido que en otras ocasiones. Se notó la falta de poderío del conjunto al ser casi absorbido por la orquesta. Por el contrario, la media voz surgió exquisita y la comunión vocal unísona y armoniosa. La Mezzo polaca Agnes Zwierko y el barítono tarraconense Angel Ödena resultaron un lujo en vista de la cortedad de sus respectivas intervenciones y a la voz recia y voluminosa del barítono la polaca deparó, precedida por los chelos, el fragmento más bello de la noche con ocasión de su monólogo en l Cantata de Tchaikovsky. La orquesta bilbaína respondió perfectamente a las órdenes del maestro Oliver Diaz, quien sin levantar la cabeza del atril y por ello de la lectura de las partituras, atendió con más atención a los instrumentistas que al coro. Un digno homenaje y un lleno en el palacio a través de un cocnierto ya esperado y por lo tanto consolidado.


Espectacular espectáculo de zarzuela en Bilbao

Antología de la Zarzuela. Solistas : Enrique Ferrer (t); Ismael Pons (bar); Maria Rodriguez (s); Milagros Poblador (s), Cuerpo de Ballet de Cristina Guadaño. Dirección Musical: Tulio Gagliardo. Palacio Esukalduna 26-XII-14

La Antología presentada por José Luis Moreno es la misma presenciada en el mes de Septiembre, un espectáculo en el que junto a pinganillos para acrecentar las voces y alguna pieza con la música ya grabada, contiene también muchos atractivos. Es de alabar por ejemplo la información visual de cada pieza con el músico correspondiente y el soporte con fotos y videos reales que ubican la acción de su argumento. El derroche del lujo en el variado vestuario es otro de los factores del atractivo espectáculo y sobre todo, el contar con un cuerpo de baile tan excelente. De ahí que la antología haya tenido el común denominador del baile en las diferentes piezas que conllevan muchas obras y que este mismo cuerpo, con tan solo dieciséis bailarines, haya sido la admiración general. Agradó la ejecución musical de la joven orquesta que ocupó el foso bajo la dirección eficaz del maestro Tulio Gagliardo y no podemos profundizar en el terreno vocal como quisiéramos por varias razones. La primera que ni el color ni los volúmenes de las voces eran las naturales, incluso muchas veces distorsionada, como en el caso del barítono Pons y otras veces, muy favorecida como en el caso de la soprano Poblador en cuanto a potencia se refiere, pues ella ya posee de siempre una buena técnica y una buena línea de canto. Lo que no cabe duda es que el público, en general, gozó del llamativo y lujoso espectáculo.


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