TODO UN SIGLO DE MÚSICA

Concierto de la BOS. Dos Melodías hebraicas xde Ravel y La Resurrección de Mahler. Solistas: Miren Ubieta (S); Isabelle Druet (M); Coro de la Sociedad Coral de Bilbao. Orquesta Sinfónica de Builbao. Dirección: Leonard Slatkin. Palacio Euskalduna.Bilbao 10-III-22

La honrosa ocasión merecía el lleno absoluto que presentó el Euskalduna. No en vano, la BOS su suma con estas efemérides a las escasas instituciones culturales bilbaínas que ya son centenarias. Decir en alto que un organismo cultural musical celebra cien años de existencia indica la inquietud y el alto nivel del pueblo que representa. En el programa de este centenario figuraron “Dos Melodías hebraicas” de Maurice Ravel y acto seguido, “La Resurrección” de Mahler.  “Kaddisch”, se trata una oración fúnebre, de patético y lento ritmo con la que la mezzo lírica Isabelle Druet con su voz fina y delicada nos introdujo en la grave profundidad del dolor, aunque este sentimiento no figure en el texto que es de alabanza a Dios. Sin interrupción, el maestro Leonard Slatkin nos brindó las primeras notas de la espiritualidad que encierra el primer movimiento de la Segunda Sinfonía de Mahler. Haciendo caso del requerimiento del autor, hizo una pausa tras este movimiento. La voz de la mezzo francesa no llegaría hasta el “Urlicht” interpretado por ella con gran sentimiento e intencionalidad cuyo texto revela la necedad del hombre y una firme creencia en la vuelta hacia Dios. El canto delicado de la mezzo se vio interrumpido por el estruendo orquestal en fortíssimo y la suma de más metales entre bastidores. Si la mezzo Druet se lucía con su elegante línea de canto, la soprano Miren Ubieta apuntaba en su corta participación la esplendidez de su homogénea voz. El maestro norteamericano Slatkin estaba dando en todo momento un bellísimo color y una fuerza majestuosa a la nutrida BOS, fruto de su sabiduría y experiencia. Por otro lado, el empleo que hace Mahler del coro es de bella sencillez. La Sociedad Coral bilbaína respetó al máximo los abundantes piani y pianíssimi, acentuó lo justo la palabra y dio a su corta participación un marchamo de seguridad y conjunción. Nada nos fue extraño ni dudoso en la magna interpretación ya que la batuta demostraba su autoridad y claridad gestual, la orquesta su calidad y obediencia y las voces tanto corales como solistas, la esencia de esta obra de un gran músico.

Acerca de nino dentici

Nino Dentici es el crítico musical del diario “El Correo”. Especialista en canto, lleva más de treinta años ejerciendo como conferenciante, escritor y miembro de jurado en Concursos Nacionales e Internacionales de canto. Desde muy temprana edad desarrolló una extraordinaria afición a la lírica dedicándose de lleno a este apasionante arte. Ver todas las entradas de nino dentici

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