Archivo de la categoría: quincena

BRILLANTEZ DE LA CORAL Andra mari en LA MISA IN TEMPORE BELLI DE HAYDN

Missa in Tempore Belli” de Hayd n.Solistas: Marta Matheu (s); Marina Rodriguez Cusí (m); Gustavo Peña (t);  Antonio López (bar). Coral Andra Mari y Orquesta Sinfónica de Euskadi. Dirección: Carlo Rizzi.Quincena de San Sebastian 20-VIII-13.
No sorprendió ni mucho menos la conjunción y el bello colorido vocal de la Coral Andra Mari de Renteria porque hace ya bastante tiempo que  ocupa un alto nivel etun sus interpretaciones. Ya desde el comienzo manifestó su delicadeza en la alternancia sonora del canto a media voz y el forte en el Kirie, como así mismo reflejó También la fuerza y el gesto vivo del maestro Carlo Rizzi. En el siguiente movimiento el chelo se encargaría de aportar  el lirismo y la profundidad a la voz del barítono López en el “Qui Tollis” incrustado en el Gloria. La Coral mantenía en todo momento la brillantez y la intensidad interrumpiendo las entradas de los solistas y ahondando con fuerza y amplitud lo que los cuatro apuntaban. Fue en el “Incarnatus Est” cuando los cuatro solistas (Matheu,Rodriguz Cusí, Peña y López) cantaron juntos y fue en el “Benedictus” que cantaron sin la colaboración del coro. El Agnus Dei final nos proporcionó una sensación de ansiedad y el Dona nobis pacem final,  la quietud de esa paz deseada y escrita por Haydn para paliar espiritualmente los males de una guerra. No es una obra para el lucimiento de los solistas que apenas cantan, sin embargo es una obra preciosa  y llena de vigor para un gran coro como lo demostró la Coral Andra Mari acompañada de una siempre fiable orquesta y una batuta enérgica y autoritaria.

 

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PASIÓN EN la TRAVIATA de la soprano rancatore

“La Traviata” de G.Verdi. Reparto: Desiré Rancatore (s); José Bros (t); Angel Ödena (bar); Pilar Vazquez (m); Albert Casals (bar); Fernando Latorre (bar); Marta Ubieta. Coro Easo y <Orquesta Sinfónica de Euskadi. Dirección de Escena: Susana Gómez. Dirección Musical: Pietro Rizzo. Quincena de San Sebastian 11-VIII-13.
Completo trabajo el realizado por la soprano Desiré Rancatore.  Salvó  no  sin dificultad la coloratura del primer acto ya que no se le apreció una gran facilidad vocal  en la zona del sobreagudo en la que la voz incluso le cambiaba de color. En el segundo acto se convirtió en una amante apasionada cuya voz sonó con cuerpo y con poder y ya en el tercero se adueñó de la escena tanto en canto como en una excelente actuación teatral. La soprano siciliana cuajó un gran trabajo y no escatimó una sincera entrega a un papel siempre arduo. José Bros lo que trasmite  es facilidad al cantar y ello, unido a su belleza y delicadeza  lineal en su canto, hace siempre agradable su participación. Sin embargo, en esta ocasión no nos quiso brindar el agudo en la cabaletta que sigue a su aria, lo que desdibujó este fragmento que queda desnudo si no se aborda el Do de pecho. El barítono Angel Ödena debió pensar que cantar es enseñar una voz poderosa y de ahí que  se obsesionara en cantar altisonante y sin ninguna delicadeza. Si bien en su famosa aria “Di Provenza”   enseñara la buena extensión de su voz, careció del gusto que también había manifestado anteriormente en el gran dúo con la soprano. La precaria producción que tan solo contó con el mismo decorado para indicar que la acción se hallaba en una fiesta, en una casa de campo o en Paris rozó la pobreza. En cuanto al coro Easo que cantó muy bien en todo momento, tuvo que sufrir una coreografía muy superficial al interpretar  a zíngaros vestidos de gala y toreros de smokin  en  insulsos movimientos. Si el coro Easo cuajó una gran actuación, lo mismo habría que citar de la Orquesta de Euskadi con una buena lectura por parte del maestro Rizzo y un especial cuidado del conjunto en los pianíssimi y en el buen concertante que cerró la escena del juego de cartas.

 


PERFUME DE DIVA en la joven soprano rusa lezhneva

Recital de canto. Solista: Julia Lezhneva (soprano). Pianista: Michael Antonenko. Obras de Haendel, Rossini, Bellini, Mozart. Quincena San Sebastian. 6-VIII-13
Resulta fácil adivinar que la soprano Julia Lezhneva será en breve una cantante muy cotizada. Sus veintidós años  no  le impiden el manifestar una depurada técnica de canto. No en vano, cuando cumplió los dieciocho ya cantó con éxito en Pésaro y con veinte triunfó en Salsburgo, de manera que si algo ajeno al canto no lo impide, ya se vislumbra una nueva diva.  No es que  ya cumpla con todos los considerandos para juzgarla como  tal a su corta edad, pues el color de su voz es todavía muy fresca  y ligera y a kla voz le falta calidez,  pero ya domina el canto y  para ella  los escollos canoros no tienen secreto  y su coloratura es admirable. De hecho, es donde se encuentra cómoda, cuando la escritura se vuelve endiablada por los trinos y los arpegios, es entonces cuando  su bonita voz se transforma en la de una calandria y asombra su facilidad al interpretar a Rossini  y a Haendel. Además, no es que triunfe por sus naturales dotes y sensibilidad musical, sino que en escena  fue capaz de mostrarse  segura y con inusitada madurez.. Otro joven, el pianista Michael Antonenko le acompañó con dulzura y sabiduría y exhibió sus facultades con un “Improntu” de Schubeet bien ejecutado.

ALMA RUSA en la quincena de san sebastian

“Babi Yar” de D.Shostakovich. Solista: Mikjail Petrenko. Orquesta Sinfónica del Teatro Mariinsky y Coro Easo. Dirección : Valery Gergiev.Quincena de San Sebastian 4-VIIIII-13
                                                       Nino Dentici
Tras la emoción producida por el pianista catalán  Ignasi Cambra, el joven invidente que acariciaba las teclas y digitaba con total pulcritud  las notas de Mozart, llegó la ejecución de la obra “Babi Yar” de Shostakovich. En una especie de saga de música coral rusa en la que se ha venido escuchando con anterioridad  “Alexander  e  “Ivan el Terrible”, el alma rusa volvió a reflejarse  triste  y grave en esta cantata a modo de relato y protesta. El solista encargado  del relato textual fue el bajo Petrenko, un artista de considerable extensión vocal, si bien no muy poderosa. Cantó con bello color de voz y cumplió con la exigente partitura que le corresponde, reforzado unas veces y en otras ocasiones acompañado por las recias voces del Coro Easo con su única sección de voces masculinas. Es lo que pide la cantata, lo que pide la gravedad de su texto, con la constante actuación de los fagots, las tubas y la variada percusión, es decir,  lo que en definitiva solicita la seria protesta. El maestro Valey Gergiev condujo con maestría su orquesta, extrajo de Shostakovich  las entrañas rusas con un relato de diferentes tempi, de una perfecta acoplación de la percusión a esa música y de amargo sabor y  oscuro color. Tan solo llegó un poco de aire fresco y ligereza en la música al nombrar a Anna Franck, al tratar sobre el talento de Galileo Galiei en  alabatorio  allegretto en contraposición al adagio y al Largo que describieron la delación, el antisemitismo o el abuso de poder.

demarra la quincena de san sebastian

Aunque haya comenzado con anterioridad  la Quincena donostiarra con diferentes eventos, se podría afirmar que el día 4 de Agosto la batuta del responsable del Teatro Mariinsky, Valery Gergiev será quien inicie a bombo y platillo el de este año con la ejecución de la obra “Babi Yar” de Shostakovich  con la participación del joven bajo Mikjail  Petrenko. Unos días más tarde la música se trasladará al Teatro Victoria Eugenia en forma de canto gracias a la joven soprano coloratura Julia Lezhnena. La joya del festival, o sea, la ópera “La Traviata” se representará en tres funciones a partir del día 11 de Agosto y contará con el protagonismo de la soprano siciliana Desiré Rancatore y del tenor catalán José Bros y la colaboración del barítono Angel Ödena. El siempre agradecido y bello Requiem  de Fauré contará con la presencia de Sir Thomas Allen  y la artista local Ainhoa Arteta cantará los siempre difíciles lieder alemanes y la también soprano guipuzcoana Ezenarro culminará la programación con el admirado Mahler