Recital de canto. Solistas: Sabrina Gárdz (S); Bernardo Rambeaud (Guitarra). Obras de Mozart, M. Giuliani, Martín y Soler, Foro, P. Viardot, M. Malibran. S. Iradier, G. Rossini. Sdad. Filarmónica Bilbao 10-VI-26.

El cierre de la temporada en la Filarmónica bilbaína contó con una voz en alza. Se trataba de la soprano cubana Sabrina Gárdez, una joven cuya voz apunta alto, todavía desconocida, pero que, tras sus ya programados próximos recitales, es muy probable que le otorguen una pátina de consolidación artística. La frescura y limpieza de su penetrante voz gustó mucho más en cuanto bajaba su intensidad y guardaba con control la dulzura en su línea de canto. De ahí que el “Estudio” de F.Sor interpretado en la primera parte resultara tan íntimo y agradable al mostrar su gusto a media voz. La agudeza de su voz y la falta de un pequeño micrófono junto a la guitarra de Bernardo Rambeaud evidenciaron un notable desequilibrio auditivo en el binomio al quedar opacadas las cuerdas del instrumento ante la potencia vocal de la soprano. Si hasta entonces nos pareció que cantara casi “a capella”, vino luego a cantar sin acompañamiento, afinada y expresiva, aunque con un fraseo ininteligible la canción “Ascolta” de la catalana y residente en Alemania Helena Cánovas. En la segunda parte del programa, más serena y cómoda cantó composiciones de las hermanas García y con gran intencionalidad y mejor fraseo “El Arreglito” de Sebastián Iradier. A la joven soprano no le hace falta más que madurar en las tablas y matizar más su canto porque es evidente que su voz tiene un futuro prometedor.

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